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El ideólogo del mayor desembarco albiazul de la historia

Miguel Ángel Pascual, director general del Deportivo Alavés hace 25 años, rememora los preparativos que condujeron a 12.000 aficionados a la histórica final de Dortmund

El ideólogo del mayor desembarco albiazul de la historiaAlex Larretxi

El masivo desembarco de aficionados delDeportivo Alavés a Dortmund aquel 16 de mayo de 2001 también forma parte de la historia albiazul. Unos 12.000 seguidores arroparon aquel día a la tropa comandada por Mané ante el Liverpool en un desplazamiento que nunca antes se había dado fuera de Vitoria con ningún otro acontecimiento. 

Son 1.500 kilómetros los que separan la capital alavesa de la ciudad alemana, pero aquella jornada la distancia no fue problema para miles de alavesistas. Ya fuera en coche, avión, o tren lo cierto es que organizar tal invasión no resultó sencilla.

Había muchas cosas que planificar: desde el reparto de entradas, hasta el aeropuerto donde trasladar a los alavesistas allí presentes, pasando por la fiesta que se montó en la Plaza Reinoldik con la bajada de Celedón incluida. Y todo ello en apenas un mes, desde que se apeó al Kaiserslautern el 19 de abril en el duelo de vuelta de semifinales, hasta enfrentarse al cuadro inglés en la finalísima de la UEFA. 

El responsable de todo aquello fue Miguel Ángel Pascual, director general de la entidad albiazul desde 1998 hasta 2002. Arropado por un gran grupo de trabajo con ideas innovadoras en algunos casos, supo poner a la capital vitoriana y a Álava en el mapa europeo del fútbol. 

“Recuerdo al día siguiente de lograr el billete para la final me fui a Dortmund para empezar los preparativos. Acudí al Ayuntamiento con un señor que trabajaba en la Mercedes y que me hizo de interprete”, cuenta en una extensa charla con DIARIO DE NOTICIAS DE ÁLAVA.

Una logística singular

No tenía excesivo tiempo que perder y en su cabeza bullían los primeros contactos y reuniones para comenzar con los preparativos. “La logística fue singular y divertida al mismo tiempo. Fue un reto para nosotros, porque lo vivimos de manera intensa y emocional a la vez”, admite quien fue mano derecha de Gonzalo Antón durante esos cuatro ejercicios. 

“Firmé un documento para asumir los posibles destrozos en un tren al que paró la policía”

Miguel Ángel Pascual . Exdirector general del Deportivo Alavés

Aunque a lo largo de esas semanas se encontró con alguna que otra situación tensa e inesperada, sobre todo con poco margen de reacción. “A nosotros nos asignaron el aeropuerto de Paderborn y había una norma especial allí con el tema de los ruidos de los aviones por la noche y se nos dice a cuatro días del encuentro que nuestros aficionados no pueden volver tras el partido. Entonces, cogí un avión en Bilbao por la tarde y me fui a Alemania a resolverlo. Tuvimos una reunión seria, a cara de perro y conseguimos que tres de los charter regresaran a Vitoria desde Colonia. El resto desde Paderborn, de madrugada y de manera excepcional”, rememora Pascual con mucho orgullo.

La afición del Deportivo Alavés en las gradas del estadio del Borussia de Dortmund.

Fueron quince las aeronaves de todo tipo de pasaje y condición las que llevaron a parte de la hinchada alavesa, teniendo que lamentar sólo el retraso más tarde de lo previsto del famoso avión trece, aunque a tiempo para ver el duelo ante albiazules e ingleses.

También hubo que reconducir tras el choque un incidente con uno de los trenes que llevaba de vuelta a Vitoria a cientos de personas. “La Gendarmería lo paró en una estación porque la cosa se estaba yendo de madre. Nos avisaron de ello y tuve que firmar en plena cena un documento en el que asumíamos la responsabilidad de los destrozos que se pudieran causar”. 

Inconvenientes puntuales que en aquel entonces no empañaron lo que fue una auténtica fiesta y que hoy en día, un cuarto de siglo después, se recuerdan casi de manera anecdótica.

Celedón en la Plaza Reinoldik

Y es que de aquel primer contacto con el Consistorio de Dortmund el 20 de abril de 2001, nació la gran fiesta del alavesismo en el corazón de la ciudad alemana en las horas previas al gran duelo. 

Fue ver el campanario de la iglesia que había en la Plaza Reinoldik y brotó la idea de ver a Celedón de nuevo, pero esta vez con tres meses de adelanto y muy lejos de la Plaza de la Virgen Blanca. 

“Fuimos a ver al cura y le planteamos la historia. Le pareció una patochada al principio, pero cuando le hablamos de darle un buen donativo, la cosa cambió. Hablamos con los Bomberos de Vitoria para asegurarnos de la logística y también con Iñaki Landa, pero se negó a participar en el evento. Creo que en cualquier caso, que fue algo muy bonito y emotivo”, desvela Miguel Ángel Pascual. 

Ciertamente el ambiente que se dio durante esas horas con seguidores de ambos contendientes se recordará igualmente para siempre. 

Rioja Alavesa en la camiseta

Otra de las novedades que presentó el Deportivo Alavés en aquella imborrable jornada fue la camiseta con la que saltaron al césped del Westfalenstadion los futbolistas. Inédita hasta entonces y equiparable a la del Boca Juniors, tuvo que recibir el plácet de la UEFA. 

“Dijimos que la Rioja Alavesa era una zona despoblada para que saliera su nombre”

Miguel Ángel Pascual . Exdirector general del Deportivo Alavés

Y es que en anteriores rondas el equipo dirigido por Mané se había identificado con un llamativo rosa chicle en el que iban estampados los nombres de sus socios. Con el tradicional azul y blanco era imposible serigrafiarlos y entonces fue el propio Antón el que apostó por el amarillo. 

Desde la directiva se pensó en ese momento en darle otro giro al asunto y no sólo que tuviera relación con lo económico. “Nos patrocinaba Rioja Alavesa y se identificaba con alcohol, algo que no estaba permitido. Tuvimos que enmascarar el informe aludiendo a que era una zona despoblada y que tenía en la final un gran motivo de repercusión para poner en valor dicha marca”, recuerda el entonces valedor de muchas de las rompedoras ideas que ese curso puso en marcha la entidad babazorra. 

“Estábamos abocados a innovar para seguir generando recursos. Entonces no había derechos de televisión como ahora. Por eso también pujamos por hacernos con el colegio de Izarra, para el que teníamos dos ideas interesantes aunque al final no pudieron salir adelante”, rememora Pascual. 

En definitiva, valentía e ilusión a raudales para poner en el escaparate europeo a un club que hasta entonces poco se le conocía fuera de sus fronteras. 

El premio de la UEFA

Así que la tensión generada en esas semanas se tornó en emoción y tristeza cuando el Glorioso sucumbió por un gol de Delfí Geli en propia puerta. “Fue una frustración tremenda, es uno de los pocos días que he llorado en mi vida. De todas formas siempre digo que la historia está detrás de los que tienen historia para que sigan haciendo historia”, apostilla respecto al fatal desenlace de aquella noche. 

Pascual tampoco quiere olvidarse del ejemplar comportamiento que ambas hinchadas tuvieron antes, durante y después del partido. Por eso la UEFA les convocaría semanas después en Nyon para otorgarles un premio. Curiosidades y anécdotas de una fecha imborrable para el alavesismo y que siempre estarán presentes. 

Grandeza albiazul que supo conjuntar un bloque de futbolistas que en su gran mayoría no estaba acostumbrado a pelear por cosas como una final, aunque por un momento, y vaya qué momento, hizo soñar a los suyos con el primer título europeo de su historia.