Un gol de Egoitz Muñoz a la salida de un córner en el minuto 89 dio al Alavés B un empate de gran valor en su visita a la Unión Deportiva Logroñés. El punto sumado por los de Molo Casas les permite conservar la segunda plaza, que cedían a los riojanos hasta que el tanto del Miniglorias dejó la clasificación tal como estaba antes que el segundo y el tercer de la tabla se vieran las caras en Las Gaunas.
Lejos de ser un desenlace afortunado, el gol de Egoitz hizo justicia al buen partido del Alavés B, que salió mejor que su rival y fue el primero en obligar a intervenir de manera decisiva al portero contrario.
Un disparo de Pinillos a los trece minutos de juego obligó a Taliby a detener un balón que iba entre palos. Con rápidas transiciones, una efectiva presión cuando no tenía el balón e imprimiendo mucha intensidad a cada acción, el Alavés B se adueñó de un partido en el que solo le faltó más mordiente ofensiva para llevar al marcador su primacía en el campo, como en una contra que Aragüés no pudo culminar con acierto.
También los de Unai Mendía amenazaron con adelantarse en un gran jugada de Otadui que abortó a tiempo Swiderski y en un disparo de Anai tras una buena acción de Lupu que la zaga albiazul pudo finalmente despejar. Y a cinco minutos del descanso, a los riojanos se les abrió de par en par la puerta del gol cuando unas manos en el interior del área vitoriana fueron castigadas como penalti. Quique Rivero lo transformó desde los 11 metros y dio a la UDL una ventaja que obligó al Alavés B a resetearse de cara al segundo tiempo.
Pero el propósito se quedó solo en eso, y fueron los primeros minutos de la reanudación los que menos cómodo se sintió sobre el campo un filial alavesista que respiró aliviado cuando un disparo cruzado de Anai tras otra asistencia de Lupu se marchó fuera por muy poco. Fue quizás un punto de inflexión en el partido, ya que en los minutos siguientes los de Molo Casas volvieron a coger el buen tono y se agarraron a la mínima diferencia para seguir luchando por no marcharse de vacío.
Acierto con los relevos
Contribuyeron al crecimiento alavesista en el partido las buenas prestaciones de los hombres de refresco, Izei Hernández en la primera ventana y Juanma, Paco Sanz y Diego Morcillo en el triple cambio de la segunda. A quien por fortuna no hubo que sustituir fue al árbitro, el castellanoleonés Omar Álvarez, cuyos problemas físicos mediado el segundo tiempo obligaron a detener el partido unos tres minutos pero que finalmente pudo seguir sin mayores problemas.
Se entró en los últimos diez minutos con la UD Logroñés intentando controlar el partido desde el oficio y el Alavés B decidido a poner toda la carne en el asador en ataque, agotando Molo los cambios con la entrada de Carlo Viso. Un disparo de Aragüés desde la frontal se fue arriba y la insistencia a base de centros laterales no encontraba el remate que pusiera en serios apuros a Taliby.
Hasta que todo cambió en el minuto 89. A la salida de uno de los diversos córners que los vitorianos forzaron en la recta final, Egoitz Muñoz cazó el remate que hacía rato se resistía y mandó el balón al fondo de las mallas.
Con la igualdad restablecida in extremis, todavía hubo tiempo para que los de Molo Casas tuvieran que sufrir la incertidumbre de la última decisión arbitral, cuando la caída en el área de un atacante riojano fue reclamada por tercera vez como penalti por la parroquia local, que acabó dirigiendo hacia el colegiado la ira por un empate que frustró a la UDL y supo a victoria en el Alavés B.
Será conservando el segundo puesto en la tabla como el Miniglorias recibirá en la próxima jornada al Amorebieta, un partido que se jugará en la matinal del domingo 5 de abril en Ibaia.