Bordalás, en uno de sus momentos más delicados
El técnico azulón, con pasado en el Alavés, regresa a Vitoria en plena mala racha y con su futuro en el aire
José Bordalás no atraviesa su mejor momento como entrenador del Getafe. La mala racha del equipo en los últimos meses y la relación cada vez más tensa con el presidente, Ángel Torres, han puesto en duda su continuidad más allá de esta temporada.
En este contexto, el partido ante el Alavés en Mendizorroza se presenta como una cita especialmente significativa, no solo por la necesidad de sumar, sino también por el pasado del técnico alicantino en el banquillo babazorro.
Ni siquiera su condición de entrenador más importante en la historia reciente del Getafe ha frenado las críticas. Por primera vez en nueve años, Bordalás escuchó pitidos dirigidos hacia su figura en el último encuentro ante el Celta, que terminó con un gris 0-0. Parte de la grada estalló con los cambios, interpretados como excesivamente conservadores.
Nueva pugna en la banda derecha del Alavés
La situación actual tampoco resulta del todo sorprendente. El presente curso ya comenzó torcido por los problemas del Getafe con el límite salarial. En las tres primeras jornadas, el técnico no pudo inscribir a seis jugadores y fue necesaria la venta de Christantus Uche para aliviar la situación. Aun así, la plantilla quedó corta y con carencias importantes.
Por eso sorprendió el buen arranque liguero del equipo. Hasta la decimotercera jornada, el Getafe se mantenía en séptima posición, en puestos europeos.
Parecía que Bordalás había obrado otro milagro en un contexto complicado, como ya había hecho tantas otras veces. Sin embargo, el equipo terminó cayendo por su propio peso. Desde su última victoria liguera el 28 de noviembre, la dinámica ha sido descendente y ahora se encuentra a solo un punto del descenso.
El técnico no ha dejado de insistir en la “precaria” situación del club y en la necesidad de refuerzos para evitar males mayores. La dirección deportiva ha intentado responder a sus demandas y ha incorporado hasta cinco jugadores durante el mercado invernal, siendo el equipo de Primera División que más se ha reforzado en este periodo.
Un Getafe histórico
El 27 de septiembre de 2016 quedó marcado como una fecha clave para el Getafe: fue el día en que el club anunció la llegada de José Bordalás, el entrenador que cambió el club .
Tomó al equipo en una situación muy complicada: se encontraban en puestos de descenso en la Segunda División, pero logró revertir la dinámica y escalar posiciones hasta acabar la temporada en promoción de ascenso. El Getafe ganó el playoff y regresó a Primera División.
Abqar reaparecerá ante el Alavés tras más de un mes lesionado
Desde entonces, Bordalás ha dirigido al equipo en 329 partidos oficiales, en dos etapas distintas. Bajo su mando, el Getafe siempre se ha caracterizado por ser un conjunto físico, intenso y competitivo; difícil de batir y eficaz en sus oportunidades. Su estilo, incluyendo sus famosas pérdidas de tiempo, le ha valido tanto el reconocimiento de su afición como las críticas del resto.
Durante su etapa al frente del club ha cambiado la historia del Getafe y ha logrado hitos históricos: el ascenso a Primera en su primera temporada, la clasificación para la Europa League en la campaña 2018-2019 y la mejor posición liguera de la entidad, un quinto puesto que rozó la clasificación para la Champions.
Además, Bordalás se convirtió en el primer entrenador en alcanzar las 100 victorias en Primera con el Getafe y en el técnico con más partidos dirigidos en la historia del club.
Recordado en Vitoria
Antes de su recordada etapa en los banquillos del Coliseum, Bordalás también triunfó entrenando en Vitoria, donde aún se le recuerda con afecto.
El alicantino firmó por el Alavés gracias a su gran experiencia en la Segunda División, a los mandos de equipos como el Hércules, el Elche o el Alcorcón, al que casi asciende.
Fue escogido como el indicado para tratar de llevar a los albiazules de vuelta a Primera División diez años después y no decepcionó. Esa temporada el Deportivo Alavés logró el ascenso a la máxima categoría del fútbol estatal tras completar una gran temporada que culminó con el título de campeón.
Oportunidad para echar el cerrojo albiazul ante un Getafe con poco gol
Este logro no fue suficiente para que el técnico continuase en el banquillo babazorro la siguiente temporada. La entidad de Mendizorroza decidió prescindir de él a pesar de que contaba con un año más de contrato, prorrogado automáticamente por el ascenso.
Josean Querejeta y Sergio Fernández, por aquel entonces recién nombrado nuevo director deportivo, no confiaron en él para la siguiente temporada y optaron por otra opción.
Cinco días después de la destitución se anunció a Mauricio Pellegrino como nuevo entrenador albiazul, mientras que Bordalás tuvo que estar más de tres meses sin equipo hasta que el Getafe llamó a su puerta.
A partir de entonces, la relación entre el técnico alicantino y el Alavés ha sido positiva, dedicándose ambos palabras de elogio. En la rueda de prensa previa al partido, Bordalás calificó al Alavés como “un rival complicado” y destacó su “magnífica afición y gran plantilla”.
También ha definido el encuentro como uno “muy especial” para él: “Siempre lo afronto con la máxima ilusión. Reencontrarte con viejos amigos y con gente que te ayudó mucho y que compartimos cosas importantes, siempre es bonito”.