Eduardo Coudet movió el árbol para recibir al Betis y la principal novedad radicó en la elección de sus piezas para configurar un inédito cuarteto defensivo, esta vez compuesto por Tenaglia en el lateral derecho, Protesoni y Pacheco en el eje y Otto desplazado a la izquierda por primera vez desde que viste los colores albiazules.

La apuesta del técnico argentino resultó todo un acierto porque el Alavés exhibió por fin la seguridad defensiva que tanto se echaba de menos en las últimas jornadas con un buen número de goles encajados en Pamplona o Villarreal.

Si bien es cierto que Abde le impidió en el postrero minuto 94 dejar su portería a cero seis jornadas después –la última vez que lo logró fue el 6 de diciembre en la victoria por la mínima ante la Real Sociedad–, el rendimiento de la zaga dejó un magnífico sabor de boca.

Pese a que Bakambu le cogió la espalda peligrosamente en más de una ocasión, Protesoni dejó claro que tiene facultades suficientes para adaptarse al puesto de central y ser un buen complemento para un imperial Pacheco, que abortó varios intentos de los delanteros béticos para marcar.

Otto también se agigantó en su zona para minimizar a Antony, mientras que Tenaglia volvió a ser el bastión habitual pese al susto morrocotudo del penalti que el VAR echó para atrás en la primera mitad debido a un inexistente derribo a Abde.

23

En imágenes: Ambientazo en Mendizorroza por el 105 aniversario del Alavés (¡Búscate en las fotos!) Jorge Muñoz

Los defensas brillaron con luz propia, aunque el rendimiento del Alavés fue sobresaliente tanto en el medio campo con la calidad y el sacrificio a partes iguales de Blanco e Ibáñez como en la punta de lanza gracias al descomunal trabajo de Boyé y la mordiente de un Toni Martínez que volvió a ver puerta gracias a un testarazo.

Los grandes sacrificados en el once de fueron esta vez Parada y Yusi, que no han dado la estabilidad soñada al lateral izquierdo en la presente temporada.