La Sección nº1 de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal de Instancia de Vitoria ha suspendido de manera cautelar la inhabilitación durante tres años a la Asociación Sarrea Euskal Udalekua, organizadora del campamento de Bernedo, para celebrar actividades de tiempo libre infantil y juvenil.
A pesar de contar con este aval judicial, Sarrea Euskal Udalekua ya ha anunciado que no celebrará las colonias este año porque ante la previsión de no poder hacerlo ya habían ofrecido otras alternativas a las familias interesadas en enviar a sus hijos a estos campamentos.
La inhabilitación a esta asociación, junto con una multa de 9.000 euros, fue impuesta por la Diputación Foral de Álava, que además este año ha denegado los permisos para organizar los campamentos.
La sanción se decidió por incumplimientos administrativos cometidos durante años al no haberse comunicado la celebración de las colonias. Sarrea Euskal Udalekua recurrió ante la justicia y ahora un juzgado de Vitoria ha aceptado su petición de suspender la inhabilitación de manera cautelar.
En su auto el juez aprecia "desproporción" de la actuación de la Diputación "tanto en la tipificación como grave de la infracción como en la individualización de la sanción" y considera que hay "muchas" razones para admitir la cautelar.
Entre ellas cita "la ausencia de riesgo o peligro real para menores de edad derivada de la infracción presuntamente cometida los años 2023 y 2024", así como "la ausencia de antecedentes sancionadores y el cumplimiento material durante cincuenta años de los fines preventivos y organizativos de la actividad desarrollada".
Este procedimiento sancionador se activó de forma paralela a la investigación judicial abierta tras recibirse 21 denuncias por actos contra la libertad sexual contra menores durante las colonias del verano pasado.
Estas denuncias están relacionadas con conductas de exhibicionismo, vejaciones, coacciones, provocación sexual, conductas contrarias a la integridad moral y agresión sexual, en unos campamentos en los que algunos de sus participantes han relatado que chicos y chicas eran obligados a compartir duchas en las que también se aseaban los monitores.
La polémica surgida por este campamento ha llevado además al Parlamento Vasco a reformar parcialmente la Ley que regula los campamentos, la de Juventud de 2022, para reforzar los controles administrativos de los campamentos e incluye más medidas de protección a los menores y jóvenes que disfrutan de estos espacios de ocio.
La reforma sustituye la comunicación previa para la celebración de estas actividades por una declaración responsable al inicio de las mismas en las que participen menores. Se pretende así garantizar que la persona que organiza la actividad asuma la plena responsabilidad legal sobre el cumplimiento de los requisitos y normas aplicables a esa actividad.
Al margen de esta reforma legislativa, el Gobierno Vasco prepara un decreto de actividades de ocio educativo y tiempo libre -aún no aprobado-, en el que establece más requisitos, como que las entidades que organicen los campamentos deben nombrar a una persona delegada de protección de la infancia y la adolescencia con formación para desempeñar esta labor.