Tal día como hoy, hace ya 46 años, el alpinista Martin Zabaleta y el xerpa Pasang Temba conseguían colocar a Euskal Herria en la cima más alta del mundo. Sin embargo, tal azaña hubiera sido imposible de lograr si no fuese por la expedición con la que comenzó todo: La Expedición Tximist de 1974. El grupo fue el primero en intentar colocar la ikurriña en lo más alto. La meteorología fue la gran culpable de que no lo alcanzaran. Hoy, el Archivo de Álava acoge El sueño del Everest, la exposición que conmemora a aquella histórica misión.

Esta muestra recorre los momentos más importantes del proyecto que sentó las bases del himalayismo vasco y recoge los objetos, recuerdos y equipamiento original del grupo. 

La 'Expedición Tximist' de 1974 fue la primera en intentar alzar la ikurriña a la cima más alta del mudo, el Everest EMMOA

Fueron 16 los integrantes de la plantilla, y aunque a día de hoy solamente seis puedan contarlo, una de las figuras más importantes de la expedición ha podido asistir a la presentación. Se trata de Txomin Uriarte: “Más allá de no haber podido llegar a la cima, aquella expedición fue el origen y nacimiento de la vinculación entre País Vasco e Himalaya”. Por aquel entonces, en 1971, fue el responsable de acudir hasta Nepal para solicitar al rey del país el permiso de ascensión al Everest. Cabe recalcar que eran solamente dos los permisos que concedía el gobierno. Fue el primer paso de una histórica gesta.

Una gesta que no obtuvo broche de oro. La exposición también recoge las cartas enviadas por los alpinistas vascos al responsable y financiador de la expedición Juan Celaya con la que notificaron su “obligada retirada” de la cordillera. El camino no hubiese sido posible sin el elevado y arriesgado respaldo que el dueño de la marca de pilas Tximist aportó. Ahí nació el nombre.

Sin embargo, lejos de ser “un fracaso”, sentó las bases para que seis años más tarde, un 14 de mayo, el Everest pudiera ser coronado con una ikurriña.

Una exposición a la altura

Gracias a la colaboración con EMMOA, la Fundación Museo Vasco de la Montaña, gran parte del material utilizado en aquellas fechas es protagonista de la exposición. De esta manera, la muestra cuenta con tres espacios diferentes. En el primero, justo a la entrada del Archivo, se encuentra tanto la maqueta del Himalaya como los mapas de ascenso a su cima más alta. En segundo lugar, se encuentra la sala responsable de reunir todo tipo de material y la trayectoria ilustrada mediante imágenes e historia. Y por último, una tercera sala es el espacio audiovisual, que ofrece un recorrido en ese formato.