La necesidad de vivienda en Agurain ha dejado de ser un problema latente para convertirse en una prioridad política urgente. Con un mercado inmobiliario tensionado y un núcleo antiguo que requiere una intervención profunda, el Consistorio ha puesto en marcha un ambicioso plan de choque que combina la expropiación de edificios en ruinas con la rehabilitación integral de espacios históricos para uso residencial.

El Casco Histórico como motor de rehabilitación

El corazón medieval de la localidad es el gran protagonista de los nuevos planes urbanísticos. Recientemente, en abril, la Junta de Gobierno Local inició el expediente de expropiación forzosa de tres inmuebles situados en los números 56, 58 y 60 de la calle Mayor. Estos edificios, que se encuentran actualmente en un estado de conservación muy deficiente, serán demolidos o rehabilitados para dar lugar a una promoción de viviendas destinados al alquiler social.

En sesión ordinaria celebrada por la Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Agurain se adoptó estimar necesaria la “adquisición mediante expropiación forzosa de los inmuebles sitos en la calle Mayor números 56, 58, y 60 del municipio de Agurain de acuerdo con lo establecido en el planeamiento urbanístico municipal con destino a la construcción de vivienda pública, estando implícita la declaración de utilidad pública a los efectos de su expropiación, de conformidad con el artículo 176.1 de la Ley 2/2006 de 30 de junio de Suelo y Urbanismo”, señalan desde la institución municipal.

El presupuesto para la compra de los edificios es de 242.359,38 euros, con una subvención que solicitada en Diputación por valor de 99.000 euros. “Esperamos acabar con la compra en el mes de junio”, explica el primer edil de la villa, Raúl López de Uralde Baltasar.

Alquiler social para revitalizar el municipio

Los objetivos de esta adquisición son, por una parte, “hacer viviendas para alquiler social, ya que los datos nos dicen que la demanda es alta en Agurain y la oferta es inexistente y, por otra, revitalizar el Casco Histórico, estas son algunas de las casas que en peor situación están”, argumenta Raúl López de Uralde.

Varias personas toman algo en una terraza de Agurain. Pilar Barco

Una vez que el Ayuntamiento adquiera estas edificaciones “pasaremos a realizar la redacción del proyecto que antes lo trabajaremos con el personal de urbanismo del ayuntamiento. Con este paso podremos concretar el presupuesto que va a suponer este proyecto”, adelanta el alcalde.

El Ayuntamiento va a adquirir estas tres edificaciones en la calle Mayor con el objetivo de revitalizar el Casco Histórico y hacer vivienda social. “Será comprar los inmuebles y rehabilitar. Todavía no sabemos cuántas serán. Cuando hagamos el proyecto nos dirán. Son tres edificios que van seguidos. Son independientes, pero tenemos que mantener las parcelas. Son casas alargadas, pero estrechas”, señalan desde el Consistorio de Agurain.

La juventud, principal beneficiaria de la vivienda pública

La demanda de vivienda en la localidad tiene un rostro claro: la población joven. Los datos del registro municipal y de Etxebide confirman que este colectivo es el que más dificultades encuentra para emanciparse debido a la falta de oferta de alquiler asequible y a los precios del mercado libre.

Además de los jóvenes, el Ayuntamiento identifica como grupos prioritarios a las unidades convivenciales con ingresos limitados y a personas en riesgo de exclusión social, quienes dependen directamente de las nuevas promociones en régimen de arrendamiento protegido.

Con estas intervenciones, Agurain busca equilibrar la conservación de su rico patrimonio histórico con la necesidad real de sus vecinos de disponer de un hogar digno y asequible dentro de su propio municipio.