En el momento crítico de la temporada, y cuando la clasificación más apretaba tras conocer los resultados de rivales directos como el Levante, Espanyol y Sevilla, el Deportivo Alavés sacó la cabeza ante el campeón Barcelona en una noche de pundonor y trabajo defensivo para amarrar un triunfo vital y de paso creer ciegamente en sus opciones de salvación.

"Se lo repetiremos una y mil veces que no está hecho, aunque está en nuestra mano. Es verdad que el grupo necesitaba este golpe de ánimo", destacó un satisfecho Quique Sánchez Flores.

El técnico madrileño subrayó la imagen coral de los suyos para minimizar el poderío ofensivo del cuadro blaugrana. "Ya me pareció que en el último partido dimos un salto en cuanto a ser consciente de lo que nos estamos jugando. No sólo hay que creer, sino también demostrar", apostilló el preparador madrileño, quien sobre el valor que supone el triunfo de ayer manifestó que "hacía tiempo que no se ganaba al Barcelona. Muy contento que hayamos hecho varias cosas en un mismo encuentro: salir del descenso, dejar la portería a cero y depender de nosotros. Lo hemos hecho en un momento oportuno ante un rival extraordinario".

Quique recalcó varias veces que nada está conseguido y que tocará pelearlo en tres días en tierras asturianas. "Es en el momento adecuado y sabíamos lo que nos jugábamos. Seguimos en la carrera y no vamos a abandonar. Mañana estaremos pensando a lo bestia en el siguiente encuentro".

Con toda la presión del mundo por las victorias que minutos antes habían certificado rivales como el Sevilla y Espanyol, el equipo albiazul no se acogotó. "Me quita energía pensar en los demás, aunque con todas las tecnologías que hay hemos terminado por saber lo que habían hecho. Eso nos exige más en cualquier caso, salir ahí y demostrar que nosotros también podemos. Ojalá las sensaciones cambien con esta victoria", manifestó Sánchez Flores.

La derrota ante el Athletic de hace un par de jornadas marcó un punto de inflexión en el vestuario. Hubo propósito de enmienda y ya en Elche se vio a un Alavés con más oficio. "Nos miramos a la cara cuando perdimos contra el Athletic porque algo raro había pasado. Cambiamos ante el Elche y hoy hemos leído de principio a fin lo que había que hacer", significó el preparador albiazul, quien reconoció precisamente tras ese duelo el debate que venía manteniendo entorno a los defensas que venían actuando y la escasa presencia delos centrales puros. Curiosamente ayer decidió introducir a Koski en la formación titular.

"Ha hecho un gran esfuerzo y un buen encuentro, pero la portería a cero tiene que ver con todos. Es verdad que esto muchas veces va de oportunidades y hoy la ha tenido", ensalzó del central finlandés.

Por último, respecto a la portería a cero la friolera de cinco meses después también se mostró orgulloso. "Es la mejor noticia para el equipo", concluyó Sánchez Flores.