Elburgo va a contar desde esta misma semana con un nuevo servicio básico al alcance de su población y la del entorno cercano, una tienda municipal que, además de ofrecer todo tipo de productos de primera necesidad, va a priorizar el producto de cercanía y ecológico.
El espacio, cuya adecuación definitiva se encuentra todavía en marcha, abrirá sus puertas este viernes 17 en un local ubicado junto al bar del polideportivo Landederra, y aspira a ejercer junto a él un efecto “dinamizador” de toda la zona.
Aún más que ahora, pues este establecimiento hostelero constituye el “punto de encuentro” de todo el municipio alavés desde su apertura hace ya 16 años.
“La idea es que se retroalimenten, que quien se acerque al bar también lo haga a la tienda”, anhela Nati López de Munain, alcaldesa de Elburgo, en conversación con NOTICIAS DE ÁLAVA.
Hace más de tres años
El proyecto, que jugando con el nombre del pueblo en euskera ha sido bautizado como burgeLUR, comenzó a dar sus primeros pasos hace ya más de tres años, a raíz de un curso enmarcado en la participación de Elburgo en la red intermunicipal Terrae.
Dos jóvenes que tomaron parte en esta formación diseñaron en su parte práctica una infraestructura comercial como la que ahora va a convertirse en realidad, un espacio “donde se pusiera en valor el producto y los productores de la comarca y el entorno” y que llenara al mismo tiempo un hueco existente en Elburgo, permitiendo a la población local contar “con una tienda de pueblo de toda la vida”.
Financiación
El Ayuntamiento sondeó el interés del vecindario en un proyecto como este y encontró una respuesta “bastante positiva” según la alcaldesa, por lo que se puso manos a la obra en la búsqueda de financiación y logró apoyo institucional para edificar el local, que es nuevo y totalmente accesible, en un lugar “estratégico”.
La gestión de la tienda, para la que el Consistorio abrió una convocatoria pública, tendrá lugar por un sistema de renta y ya ha sido adjudicada a dos vecinas de un núcleo rural cercano por un plazo de cuatro años.
Además de llevar las riendas de burgeLUR, las adjudicatarias tendrán hilo directo con los productores, que contarán en el espacio con una zona donde serán “protagonistas”, en palabras de López de Munain. En una segunda zona habrá artículos de primera necesidad “de todo tipo”.
La tienda, por lo demás, no solo dispondrá de un servicio de venta directa convencional, sino que la idea es que cuente también con otro de reparto a domicilio “pensando en la población que tiene más dificultad para moverse”.
"La idea es que exista ya un punto de venta directa, donde puedan venir tantos los vecinos del pueblo, que ya no tengan que desplazarse, como los de otros núcleos que ahora vienen a hacer otras actividades”
burgeLUR va a contar también con una zona diferenciada con cocina que servirá para hacer presentaciones, talleres o actividades de todo tipo relacionadas con “una alimentación sana y acorde con la riqueza que hay en este entorno”.
Otra idea que hay sobre la mesa es la puesta en marcha de un sistema de taquillas para la entrega de productos que sirva igualmente de “punto de encuentro” entre consumidores y productores, según la primera edil.
“Estamos a 10 kilómetros de Vitoria y a 3 de Alegría-Dulantzi, y aunque somos la cabecera de todo el municipio, los pueblos están dispersos. Y al final necesitas el vehículo para trasladarte a hacer las gestiones. La idea es que en Elburgo exista ya un punto de venta directa, donde puedan venir tanto los vecinos del pueblo, que ya no tengan que desplazarse, como los de otros núcleos que ahora vienen a hacer otras actividades”, expone López de Munain, esperanzada en el positivo efecto que la iniciativa tendrá sobre el pueblo.
Elburgo se ha mirado en el espejo de Peñacerrada, que cuenta con un proyecto similar de bar y tienda municipal, y también de Ozaeta, que dispone de un economato que funciona, en este caso, mediante cooperativa.
Inauguración
La inauguración oficial de burgeLUR tendrá lugar el viernes a las 18.30 horas en el marco de unas jornadas que se extenderán también al sábado y servirán para compartir herramientas prácticas para sostener el comercio y la hostelería rurales como servicios esenciales.
"Este tipo de proyectos son el futuro. Es una forma de ver el sistema agroalimentario de otra forma, volviendo un poco a las raíces de dónde se produce y cómo se produce"
Habrá charlas, mesas redondas, talleres participativos y también una degustación gastronómica, solo por citar unas pocas actividades, en las que entre otros muchos agentes tomará parte Slow Food Araba.
"Este tipo de proyectos son el futuro. Es una forma de ver el sistema agroalimentario de otra forma, volviendo un poco a las raíces de dónde se produce y cómo se produce, e intentando dar valor a lo cercano, que además es de muy buena calidad”, contextualiza José Antonio Arberas, presidente de este movimiento.
Slow Food Araba espera que proyectos como este “sigan extendiéndose” por todo el territorio como su propia filosofía, que “va despacio, pero va creciendo”.
“Todo lo que vaya surgiendo para potenciar el comercio local y a los pequeños productores que lo hacen bien, bienvenido sea”, apunta Arberas.