Míster Álava: más allá del físico
A sus 31 años, Adrián Morente participa en el certamen RNB como Míster Álava, con aspiraciones de optar a premios como Míster nacional; más allá del físico, combina disciplina y belleza con conciencia
Cuando se piensa en un certamen de belleza, probablemente se imaginan cuerpos perfectos y rostros impecables, pero lo que pocos ven es el esfuerzo, la disciplina y la constancia que hay detrás. Adrián Morente, joven de 31 años y actual Míster Álava, encarna justamente eso: no compite solo por su físico, sino para inspirar y demostrar que la belleza real combina trabajo, valores y ambición de futuro.
Relacionadas
Míster Álava: “El certamen me da visibilidad para ayudar a otros a cuidar su salud mental”
Su participación en el certamen RNB es una misión: mostrar que detrás de un Míster Álava hay disciplina y un compromiso que trasciende los títulos. Compite para llegar a Míster España, el máximo reconocimiento nacional, y también aspira a premios como Míster Internacional y Míster Supra Supranacional, demostrando que estos concursos no son solo pasarelas, sino plataformas para crecer, inspirar y transformar.
Pero no se queda en la superficie: busca educar, dar visibilidad a la salud mental y romper estereotipos sobre la belleza y el mundo fitness. Y ahora el público puede apoyarlo: las votaciones están abiertas en su Instagram (@adrian.morente), donde hay una publicación fijada de RNB; solo hay que darle “me gusta” a esa publicación y seguir la cuenta oficial de RNB España para que el voto cuente.
Cada clic acerca a este joven un paso más hacia sus sueños y hacia una carrera construida con esfuerzo, autenticidad y un mensaje mucho más grande que cualquier título.
Para él, la disciplina y el esfuerzo no son solo una forma de alcanzar un físico cuidado, sino también una manera de luchar contra la ansiedad y mantener el equilibrio mental. Durante años ha compaginado dos trabajos distintos, con jornadas largas y exigentes, mientras encuentra tiempo para entrenar, cuidar su alimentación y mantener hábitos saludables que le permitan rendir al máximo.
Incluso ahora, mientras se prepara para el certamen RNB, sigue trabajando en ambos empleos, organizando su día con una precisión casi militar para poder cumplir con todo.
Su rutina combina entrenamiento físico, planificación de comidas y una gestión consciente de su tiempo, demostrando que la constancia no es solo una cuestión estética, sino una herramienta para fortalecer cuerpo y mente. Esta capacidad de organización y resiliencia refleja su filosofía de vida: cuidarse a sí mismo no es un lujo, sino una necesidad para poder afrontar los retos personales y profesionales con energía, equilibrio y determinación.
“Durante mi vida me han llegado varias oportunidades que me han sorprendido: me pararon en Italia para hacer fotos, también estuve con una chica que era actriz que me animó a probar como modelo, y en otro evento un chico que era modelo me dijo ‘deberías hacer esto’.
Cuando RNB me contactó, pensé que todas esas señales se estaban alineando y decidí que era algo que realmente me llamaba la atención”, recuerda Adrián sobre cómo ha empezado en el mundo de los concursos.
“Al principio sentí algo de miedo, porque siempre lo había evitado, pero ahora estoy motivado y con muchas ganas de enfrentarme al reto”, confiesa sobre su participación como Míster Álava.
FILOSOFÍA
En cuanto a lo que busca transmitir en el certamen, explica: “Mi objetivo no es solo mostrar un físico. Lo más importante para mí es demostrar que hay algo más allá de la apariencia. Quiero transmitir valores y mostrar que un Míster Álava puede ser mucho más que un cuerpo o una cara: es disciplina, esfuerzo y autenticidad”.
Su día a día refleja esa filosofía. Aun trabajando en dos empleos distintos, con jornadas que pueden superar las doce horas, Adrián consigue entrenar varias veces por semana y cuidar su alimentación. “Cada sesión dura alrededor de una hora y media, entre calentamiento, aproximaciones y descansos. También camino, mantengo hábitos saludables… todo eso me ayuda tanto física como mentalmente”, cuenta.
Para él, entrenar y cuidar su cuerpo no es un sacrificio: “Es un estilo de vida que me llena y me permite organizarme. Me gusta poder elegir entre hacer deporte o tomarme un descanso, siempre siguiendo lo que me hace sentir mejor y más equilibrado”.
Esa disciplina se combina con su visión sobre lo que significa la verdadera belleza. “Quiero que comprendan que las oportunidades que nos da la vida no son casuales y que hay que aprovecharlas”, asegura. Y no se queda solo en palabras: la salud mental es una causa que le toca muy de cerca.
“He vivido ansiedad. Poder ayudar a personas que quizás no se atreven a dar el paso de ir a un psicólogo, dándoles visibilidad a través de mis redes o de lo que haga, me parece algo muy importante. Creo que a muchos jóvenes les vendría bien escuchar a alguien que ha pasado por lo mismo y que además está en este mundo”, comenta con sinceridad.
Más allá de los estereotipos del mundo fitness y de los concursos de belleza, Adrián se muestra tal como es. “Por redes sociales puedo parecer chulo o prepotente, pero en realidad soy cercano, risueño y empático. Me hace feliz poder ayudar a alguien, ya sea con un consejo, unas palabras o simplemente escuchando. No me quedo por un físico; lo que realmente quiero es transmitir y generar un impacto más allá de la apariencia”, concluye.
SIGUIENTES PASOS
Morente no ve su participación en el certamen como un fin en sí mismo, sino como un paso dentro de un proyecto más amplio. Su objetivo es desarrollar una iniciativa ligada a la moda, la belleza y el bienestar, con especial atención a la salud mental y la prevención de problemas asociados a la imagen corporal.
Aunque él mismo no ha sufrido depresión, reconoce que muchos jóvenes experimentan ansiedad, baja autoestima o incluso trastornos de la conducta alimentaria por la presión de las redes sociales y los estándares físicos. “Se ve mucho que los jóvenes intentan alcanzar físicos imposibles por redes sociales y, a veces, eso genera ansiedad, baja autoestima y hasta problemas de alimentación”, señala.
Su enfoque busca transmitir que cuidarse no es solo una cuestión estética, sino una forma de mantener un equilibrio físico y emocional. Entre sus ideas está formarse para poder ayudar en nutrición, entrenamientos y apoyo en la salud mental a todo aquel que lo necesite.
Insiste en que el mensaje principal no es el físico, sino la coherencia entre hábitos y bienestar: “Les vendría bien que alguien que ha pasado por esto les cuente su experiencia. No se trata de cómo te ves, sino de cómo te sientes día a día”.