El Boletín Oficial del Estado ha publicado la aprobación definitiva del Plan Territorial Parcial del Área Funcional de Álava Central, el instrumento que ordena durante los próximos 16 años un ámbito territorial de más de 3.000 kilómetros cuadrados y que concentra una población superior a 334.000 habitantes, con el peso determinante de Vitoria-Gasteiz como capital.

El BOE ha publicado este jueves su aprobación definitiva mediante el Decreto 16/2026, de 17 de febrero, del Gobierno Vasco que ya fue publicado este pasado martes en el Boletín Oficial del País Vasco por el Departamento de Vivienda y Agenda Urbana.

El Plan Territorial Parcial (PTP) constituye una herramienta de planificación para el desarrollo ordenado y sostenible del territorio. Su aprobación definitiva supone una actualización relevante para coordinar actuaciones urbanísticas, ambientales y de movilidad en el Área Funcional de Álava Central. El nuevo modelo territorial propone poner el foco en los "principios del urbanismo ecosistémico".

EVALUACIÓN AMBIENTAL

Este PTP sustituye al aprobado en 2004 y se revisa ahora a la luz de las Directrices de Ordenación Territorial (DOT) de la CAPV aprobadas en 2019. Se trata del segundo plan de esta nueva generación tras el del Bilbao Metropolitano.

La revisión del PTP de Álava Central ha sido fruto de un proceso prolongado iniciado en 2019, con siete años de estudios, análisis, coordinación con las administraciones públicas y contraste público. A lo largo de su tramitación, se han desarrollado talleres, audiencias, exposiciones públicas, alegaciones y exposiciones itinerantes en distintos puntos de la CAPV.

El documento ha superado la correspondiente Evaluación Ambiental Estratégica y ha sido objeto de amplia divulgación pública, incorporando una visión crítica y de aprendizaje respecto a los procesos de planificación anteriores.

El PTP es un instrumento de obligada aplicación para los planes generales municipales, que deberán adaptarse a sus determinaciones. Establece el modelo territorial estructural y fija límites claros tanto en suelo rural como urbano.

Entre sus grandes ejes destacan: infraestructura verde y red de corredores ecológicos, regulación y visibilización del hábitat rural, uso sostenible y eficiente del suelo, minimizando la antropización y gestión del paisaje mediante un catálogo de áreas de interés paisajístico.

Imagen de archivo del aeropuerto de Foronda. Jorge Muñoz

Asimismo, establece la gestión sostenible de recursos: autoconsumo energético y economía circular, movilidad y logística sostenible con nodos de intermodalidad y la incorporación transversal de la perspectiva de género, euskera, cambio climático, salud e interrelación territorial. El plan recoge también rangos cuantitativos máximos en materia residencial conforme a las DOT, limitando la expansión urbanística.   

"ARCO DE INNOVACIÓN"

En el ámbito urbano, apuesta por un modelo de densificación y compactación. Se delimitan perímetros máximos de crecimiento que los planes municipales no podrán superar, estableciendo límites objetivos a la expansión y cuantificando máximos residenciales conforme a las DOT.

En materia de actividad económica, el PTP identifica actividades prioritarias y estructura el territorio productivo en torno a un eje estratégico.

El Plan incorpora un corredor de actividades estratégicas articulado a través de un "arco de innovación" que conecta los polígonos de Gojáin, el Parque Tecnológico de Miñano y el entorno del aeropuerto de Foronda, configurando un eje continuo para la implantación de actividades avanzadas, logísticas y de alto valor añadido.

Este arco territorial refuerza la posición de Álava Central como nodo industrial y logístico de Euskadi, apoyándose en infraestructuras existentes y orientando el crecimiento económico hacia espacios ya consolidados y bien conectados. 

INSTALACIONES ENERGÉTICAS

En su articulado, regula la implantación de instalaciones energéticas. En el ámbito de Álava Central existen diversos proyectos de energía solar que se verán afectados, según su grado de tramitación, por el nuevo marco normativo que se establece con la aprobación del PTP.

En este sentido, introduce exigencias de autoconsumo mediante instalaciones solares en edificios de nueva planta con superficie de más de 200 metros cuadrados en suelo no urbanizable, y, paralelamente, delimita zonas de localización preferente para instalaciones fotovoltaicas de carácter territorial -no vinculadas al autoconsumo-, configuradas como actuaciones directas y sometidas a criterios restrictivos: "no pueden afectar a monte público, ni a zonas de especial protección, ni a suelos de alto valor agrícola, lo que acota de forma significativa su implantación".

Fuera de esas áreas preferentes, el PTP contempla la posibilidad de nuevas instalaciones fotovoltaicas cuando la categorización del suelo lo admita, siempre que se respeten condiciones de integración territorial, entre ellas una distancia mínima superior a 500 metros respecto de núcleos urbanos o rurales, además de limitaciones específicas en cuencas visuales, donde se establecen umbrales y criterios de intervención.

En todo caso, el PTP excluye expresamente este tipo de instalaciones en tres ámbitos: suelo no urbanizable de especial protección, pastos montanos y suelo no urbanizable de alto valor estratégico.

El PTP identifica también las categorías del suelo no urbanizable, incorporando corredores ecológicos, protección de acuíferos, elementos de especial protección y la infraestructura verde. Estas categorías deberán ser recogidas por los Planes Generales municipales, "reforzando la seguridad jurídica y la protección ambiental".

Como novedad, el documento incorpora un catálogo de áreas de interés paisajístico y establece criterios específicos para que el planeamiento urbanístico proteja paisaje, patrimonio y recursos turísticos, integrando la dimensión paisajística como elemento estructural de la ordenación.