Sarkis Lagunketa, CIC Energigune y Hazi Fundazioa, ganadoras de los premios Arizmendiarrieta-Anitua este año, son las tres últimas entidades invitadas a participar de esta iniciativa que busca poner en el centro el acento ético en las empresas, un modelo de éxito nacido en la cooperativa Mondragon aunque abierto también a las sociedades anónimas o limitadas. “Las cosas planteadas desde los valores del humanismo son buenas también para las empresas convencionales”, sintetiza Sinde.

Su fundación cumple diez años este 2026 y los valores que la inspiraron vienen de mucho antes. ¿Por qué impulsan ahora ‘HumaniSare’?

Este 2026 celebramos el Año de la Empresa Humanista, el Arizmendiarrieta Urtea, porque el pasado 15 de diciembre se cumplieron 10 años desde que José María Arizmendiarrieta fue nombrado venerable por el Papa Francisco y el próximo 29 de noviembre se cumplirán 50 de su fallecimiento. Estas celebraciones te empujan a mirar para atrás, pero también queremos mirar hacia delante y entendemos que el concepto de empresa humanista sería la actualización de las ideas de Arizmendiarrieta aplicables a la sociedad actual. Él eligió la fórmula cooperativa como la más adecuada para implantar los valores del humanismo cristiano en la empresa, pero esto no debe ser entendido como una restricción. Es una inspiración, porque las cosas planteadas desde los valores del humanismo son buenas también para las empresas convencionales y su competitividad. Esas ideas se pueden implementar en las sociedades anónimas o limitadas.

¿Tienen ya, por así decirlo, alguna empresa o entidad que pueda considerarse fundadora de este club? 

Aunque no podamos dar por hecho que lo vayan a ser, vamos a invitar como primeros socios a todos los miembros de los distintos jurados de los premios Arizmendiarrieta, que serán unas 50 personas. Y también, a las organizaciones que hasta hoy han ganado el premio, 16 empresas y ocho entidades sin ánimo de lucro de Álava, Bizkaia, Gipuzkoa y Navarra, a las que este año se van a unir 12 más, porque aumentamos las categorías de los premios añadiendo la de sociedades públicas. En Álava hablamos de AB Laboratorios, grupo Zigor, EGA Master, Sirimiri, Jeiki, Urkide, premiadas en los últimos años, más las de este 2026, que son Sarkis Lagunketa, CIC Energigune y Hazi Fundazioa. Además de a estos socios fundadores, lógicamente vamos a invitar a formar parte de Humanisare a aquellas empresas que se adhieran al ideario del club. 

Juan Manuel Sinde, presidente de la Fundación Arizmendiarrieta, durante su encuentro con NOTICIAS DE ÁLAVA. Pilar Barco

¿Cuánto camino queda por recorrer en Álava para lograr un ADN empresarial ‘humanista’? ¿Estamos en una buena posición?

Nuestra percepción es que, en el País Vasco en general, el nivel de adhesión a esta cultura y estos valores es claramente superior al que existe en el conjunto del Estado español. En Álava hay algunas empresas, como las que han ganado hasta ahora el premio Arizmendiarrieta-Anitua, que son paradigmáticas y están, yo diría, en un nivel muy aceptable. Creo que nos encontramos con una situación muy parecida a la de Bizkaia y Gipuzkoa. Desde luego, EGA Master, AB o Sarkis Lagunketa son tres buenos ejemplos de cómo hacer bien las cosas. 

“En Ayala deberían empezar desde cero sobre la base del respeto, la información transparente, la formación y la participación”

Lamentablemente, la actualidad alavesa de estos días ha estado marcada por el ERE en Tubos Reunidos. Un marco bastante ajeno a los valores que propugnan.

Nosotros estamos completamente convencidos, y la experiencia cooperativa lo demuestra, de que la puesta en práctica de los valores del humanismo y los sistemas de gestión inspirados en él contribuyen a generar un clima de confianza y de colaboración que ayuda a la competitividad. Nuestra filosofía es, frente a la confrontación, cooperación. Pero esto no puede ser algo retórico. Tiene que ser algo basado en hechos reales. ¿Y para eso cuáles son las claves? Primero, la información, y una convicción de que todas las personas tenemos la misma dignidad. Sobre esa base, el siguiente paso es establecer una transparencia informativa que permita conocer exactamente cuáles son los planes de la empresa, sus éxitos y fracasos, sus aciertos y errores, y esto es una cuestión básica para construir la confianza. Además de eso, el siguiente paso es construir, por decirlo, las cuestiones más básicas, el desarrollo del capital humano tanto personal como profesionalmente. Y por último, la participación en los resultados: cuando se gana dinero, hay que repartir. Dicho esto, si luego resulta que estás en un sector como el de los tubos en el que con los aranceles la demanda baja al 20%... pues ni cooperativismo, ni participación, ni confianza, ni nada. 

¿Alguna recomendación para la comarca de Ayala?

Yo diría que empresarios y trabajadores, de alguna manera, empiecen desde cero y traten de montar una relación de confianza y de colaboración sobre la base de lo que he dicho. Sobre el respeto, la información transparente, la formación y la participación en los resultados.

“Estoy muy preocupado por el futuro a corto plazo de los valores del humanismo, pero esperanzado en su éxito a medio y largo”

¿Es fácil llevar la teoría a la práctica en un contexto político y económico mundial cada vez más hostil y desigual, en el que valores como la solidaridad, la cooperación o la justicia social están siendo desplazados por un individualismo atroz?

Yo estoy bastante preocupado, por no decir muy preocupado, sobre el futuro de estos valores a corto plazo. Sin embargo, estoy muy esperanzado sobre su éxito a medio y largo. Donald Trump está ahí y ahora vivimos esta realidad con mucha intensidad, pero igual en noviembre pierde la mayoría en el Congreso, hay un impeachment y sale de la Casa Blanca. Y los valores de Arizmendiarrieta, que los implantó hace 50 años, siguen siendo hoy valiosos e incluso más apreciados por los empresarios que están compitiendo en el mercado internacional, como sucede en el caso de EGA Master, que en un sector como el de las herramientas de mano no puede competir por costes con los chinos o los malayos, sino por calidad. Y para competir por calidad, tú te tienes que apoyar en la gente. Hay una correlación positiva entre la calidad en el empleo y la competitividad en la empresa. Y en la medida en que esto es así, evidentemente estos valores creemos que van a tener éxito a medio y largo plazo, aunque a corto plazo no veamos más que la oscuridad del túnel. 

Ve, entonces, el vaso medio lleno.

Sí, sí, hay que ver la luz al final del túnel y no dejarte impresionar solo por la oscuridad de este momento