Lleva tres semanas en el cargo y Sergio Lasarte tiene claro por dónde pasa la viabilidad del Club Deportivo Lakua. El nuevo presidente saca tiempo de debajo de las piedras para dar solución a las situaciones más acuciantes. Tiene claro que harán falta cuatro temporadas para estabilizar a nivel económico la entidad y es que la deuda heredada se acerca a los 400.000 euros. De momento, se han puesto al día con la Seguridad Social y la Federación Alavesa de fútbol, al tiempo que a nivel deportivo han conseguido que todos los equipos puedan acabar la temporada sin ningún tipo de problema. El grupo de directivos tiene la experiencia de haber puesto en marcha de la nada el Ipar Arriaga, aunque deja claro que uno será independiente del otro. Lasarte da su primera entrevista a DIARIO DE NOTICIAS DE ÁLAVA en la sede del club, donde personal voluntario se afana en clasificar las cajas de ropa que quedan y alguna otra de material que ha llegado en los últimos días.
¿Cómo lleva estos primeros días de presidente?
–Están siendo intensos, con muchas reuniones. Vamos cogiendo vuelo, que es lo importante. Lo primero ha sido presentarnos ante los agentes implicados como los nuevos directivos, a las instituciones, los entrenadores y las familias. Al mismo tiempo recibimos llamadas de gente a la que se le debe dinero y también del Deportivo Alavés.
¿Con qué intención?
–Hubo un poco revuelo al inicio porque al ser el Ipar convenido del Alavés y el Lakua del Athletic podían surgir dudas, pero hay que dejar claro que son cosas diferentes. El Lakua tiene convenio hasta 2028. Son dos entidades distintas.
La primera medida a nivel deportivo ha sido conformar un grupo de trabajo con experiencia y conocimiento del club, ¿no?
–Así es. Santi Brieva es una figura clave y seguirá al mando de los escolares. Ha vuelto Tomás Balbás como director y a su lado estará Sergio Alzola como responsable de los federados. Ahora también hemos nombrado a Maider Lara para que se encargue de los femeninos. Hasta júnior los diferentes equipos pueden competir sin problema alguno.
¿Cómo fueron las conversaciones para coger las riendas de la entidad?
–Fue cuestión de 48 horas. El mismo viernes 23 de enero a la mañana nos reunimos las tres personas que llevamos el Ipar para tomar una decisión porque la Diputación había llamado a Juan Coria el día antes para decirle que la situación era muy compleja y que teníamos que cogerlo. Sabíamos de las deudas por encima y en ese momento llamamos al anterior presidente, a Mohamed Akbache, para que nos confirmara las deudas que realmente había.
"Este hombre ha venido a robar a mano abierta. Por eso aumentó el número de fichas para este curso. A los entrenadores les prometió cosas que luego no cumplió. Todo han sido mentiras por su parte"
¿Cuál fue su reacción?
–Nos reconoció los impagos de la ropa, de la Seguridad Social, la del Ayuntamiento, la de Federación y la Mutualidad. Entonces se lo comentamos a Diputación e hicieron un escrito con todo ello. Al mismo tiempo conformamos otro documento para llevarlo a un notario y poder hacer el traspaso de poderes. El objetivo era que él lo dejara y los únicos que podíamos en ese momento conseguirlo éramos nosotros.
¿Pero tuvieron algún contacto con Akbache anteriormente?
–Sí, sí. Fue su vicepresidente quien el miércoles de esa semana llamó a Juan, dado que se conocían, para ofrecerle el club. De entrada ni Pedro ni yo queríamos, pero era urgente dar el paso porque el sábado 24 de enero había equipos del Lakua que se quedaban sin jugar sus partidos por los impagos. Cogimos el toro por los cuernos y aquí estamos. Hemos conseguido paralizar la demanda que Seri Sport había puesto en el juzgado y llegamos a un acuerdo con un calendario de pagos.
"El plan de viabilidad está diseñado a cuatro años y pasa por el hecho de que sigan todos o casi todos los chavales la próxima temporada, porque si se va una parte importante entonces los plazos se alargarán"
¿Se han encontrado una situación peor de la que esperaban?
–Sin duda. Han venido otras tres casas de ropa reclamando su parte. Este señor compró el mismo número de equipaciones a todas ellas, pero la ropa aquí no está y no hay nada firmado. También han reclamado lo suyo las empresas de autobuses. Los equipos que compiten en vasca están siendo llevados por los padres en coches porque no podemos ir a ninguna compañía. Una nos dice que se le deben 35.000 euros, pero tampoco hay factura alguna. Otra pide más de 7.000 euros y así todo.
Vamos, que la situación es límite.
–Por supuesto. Lo más urgente era paralizar la Seguridad Social porque se debían 23.000 euros. Y había que pagar de manera inmediata la mitad para que no se fuera esto al traste, porque esos si que no se casan con nadie. Al final, hemos podido abonar esa parte. También hemos saldado lo pendiente con la Federación Alavesa, que eran unos 5.000 euros.
¿Por qué existía esa deuda con la Seguridad Social?
–Tenía contratado a algún entrenador y a dos trabajadores, uno de ellos la secretaria a la que no hemos llegado a conocer. Eso iba generando esas cantidades que no se pagaban.
"Las cuotas de los padres, el pago el Athletic y lo de los patrocinadores iba a cuentas suyas. Él hacía los pagos con una tarjeta. Sabía lo que iba a hacer porque casualmente esta temporada ha metido más niños en la estructura para sacar más de cuotas"
También con las indumentarias de algunos equipos se produjeron imágenes lamentables, con dorsales con esparadrapo por ejemplo.
–No tenemos ninguna segunda equipación, no hay nada. Han aparecido cinco cajas en un piso donde este hombre estaba y no pagaba el alquiler, algo tremendo. El equipo femenino de Liga Vasca fue a Basauri a jugar y no tenía segunda camiseta. Tuvieron que hacerlo con las del Ipar Arriaga. Les dimos eso porque si no, no podían jugar. El juvenil vasca de chicos tuvo que hacerlo un partido con camiseta de manga larga de algodón que les quedaban más que apretadas a todos ellos, pero tuvieron que solventarlo de esa manera. Vamos poco a poco solventado parches.
Una demanda colectiva, a punto
Las familias que forman parte de la entidad vitoriana tienen claro que van a denunciar a Mohamed Akbache, a su juicio el responsable de la crítica situación del CD Lakua. Se sienten totalmente perjudicadas e irán todos a una.
Eso sí, deben hacerlo en común porque, si lo hacen de manera individual, no tiene visos en muchos casos de que puedan reconocerles una evidencia, que las cuotas que han pagado por sus hijos no se han destinado a lo que realmente estaban planificadas.
Una denuncia por separado no tiene sentido por 450 euros, ya que se considera hurto. Si se unen todos, la cosa cambia por completo. En ese sentido el padre de un jugador, que es abogado, es el que va a llevar hacia delante todo el proceso y en breve se interpondrá la pertinente demanda en los Juzgados de la Avenida Gasteiz.
¿Qué deuda entonces es la que tiene el club?
–Pues hemos calculado que igual se acerca a los 400.000 euros. Se lo hemos comentado a los padres para que estén al tanto. No ha entrado nada de dinero a las cuentas del club. Todas las cuotas de los padres, lo que ha pagado el Athletic o lo de los patrocinadores iba a cuentas suyas. Él hacía los pagos con una tarjeta. Sabía lo que iba a hacer porque casualmente esta temporada ha metido más niños en la estructura para sacar más de cuotas. Ello sin importarle dónde entrenan porque el espacio y los campos son los que son. Si son 780 fichas a 450 euros cada uno, multiplica.
Entiendo que habrán hecho un plan de viabilidad.
–Por supuesto. Está diseñado a cuatro años. La idea es que la campaña próxima todos los integrantes paguen la misma cuota. Con la empresa de ropa hemos llegado a un acuerdo a tres, con el compromiso de que seguiremos cogiéndole las equipaciones a ellos. Con la Seguridad Social hemos acordado pagar la otra mitad con un calendario de 36 meses. A la Mutualidad se le deben 23.000 euros y tenemos que negociarlo para poder fraccionarlo también. A los entrenadores se les ha comunicado que lo que se les adeuda hasta el 23 de enero no lo van a cobrar, pero que a partir de nuestra entrada estén tranquilos que recibirán lo pactado. Todos los han aceptado y es de agradecer. Parte de la viabilidad pasa por el hecho de que sigan todos o casi todos los chavales la próxima temporada, porque si se va una parte importante entonces los plazos se alargarán.
"Akbache no nos pasó la documentación del club. Fuimos a abrir un número de cuenta nuevo porque tenía cinco cuentas manchadas y en parte lo conseguimos porque nos conocen en Laboral Kutxa. Se quedaba con saldo negativo en una y se la cerraban y abría otra"
¿Cómo es posible generar tal deuda en tan poco tiempo?
–Este hombre ha venido a robar a mano abierta. Por eso aumentó el número de fichas para este curso. A los entrenadores les prometió cosas que luego no cumplió. Todo han sido mentiras por su parte. Se llevó el ordenador y la cámara de grabar los partidos, aunque luego la ha devuelto.
¿Qué es lo que más le ha llamado la atención de todo lo que ha visto hasta el momento?
–Ha engañado hasta al Athletic. Como con la ropa. Si es verdad que la ha comprado y no ha puesto un duro, cómo es posible que le hayan dado las equipaciones. Ha tenido una facilidad de engaño tremenda.
¿Les ha pasado toda la documentación del club?
–No. Fuimos a abrir un número de cuenta nuevo porque tenía cinco cuentas manchadas y en parte lo conseguimos porque nos conocen en Laboral Kutxa. Se quedaba con saldo negativo en una y se la cerraban y abría otra. Él nos dijo que había puesto 100.000 euros cuando entró en marzo del año pasado. Cambió los estatutos y quitó la figura de socio. Nosotros tenemos intención de volver a recuperarla, pero será de cara a la temporada que viene.
"Si llegado el momento hay varios socios dispuestos a cogerlo, nosotros nos retiraremos. Creo que bastante estamos haciendo asumiendo una situación como esta. Hemos entrado en el club por los niños y las niñas que no podían quedarse sin jugar al fútbol"
¿Qué les dijeron los padres el pasado jueves?
–Nos preguntaban si íbamos a seguir cuando asentemos el club. Les dijimos que si llegado el momento hay varios socios dispuestos a cogerlo, nosotros nos retiraremos. Creo que bastante estamos haciendo asumiendo una situación como esta. Quisieron saber también las razones de nuestra entrada y les respondimos al momento: por los niños y las niñas que no podían quedarse sin jugar al fútbol.
¿Tienen intención de denunciar a Mohamed Akbache?
–A día de hoy estamos pensando en otras cosas, en dar una buena imagen como club, sobre todo a nivel deportivo, e ir todo el mundo con sus equipaciones. Lo mismo que de presentar en la Federación las fichas de los entrenadores y delegados, que hasta ahora tampoco existía eso, de ahí las multas que el club ha recibido. La última de ellas, de hace un par de semanas, la del Vasca femenino que ha tenido una de 240 euros. Vamos a ser muy claros con las cuentas, seremos transparentes.
¿Qué dice el Athletic de todo esto?
–Hablamos con ellos por teléfono, que ya nos conocían de la época del Ipar Arriaga. Faltaba una cuota de ingresar por lo del femenino y automáticamente cuando supieron de nuestra llegada nos lo abonaron. Con ese dinero hemos pagado a la Federación Alavesa. Dentro de unos días queremos reunirnos cara a cara para que sepan todo lo que ha pasado.
El último pago de las cuotas que debían algunos padres y sobre los que se excusaba Akbache también ayudará a solventar algunas cosas, ¿no?
–Hemos facilitado el nuevo número de cuenta a los padres y tienen un margen para efectuar los abonos. Calculamos que pueden ser en torno a 40.000 euros los pendientes de esa partida y no 100.000 como decía él. A lo largo de este mes esperemos que se actualice todo en ese sentido.
Imagino que la vía patrocinadores estará encima de la mesa.
–Desde luego. Con alguno ya hemos contactado. De cara a la siguiente temporada tendremos que hablar con el resto para retomar su colaboración, necesitamos patrocinios.
"Mis allegados me dicen que dónde me he metido, que estoy loco (risas). Siempre he sido para muchas cosas una persona echada para adelante. Creo que esto va salir bien. Si los padres apuestan por sus hijos y el fútbol, lo sacaremos"
¿Qué le dicen sus allegados?
–Pues que dónde me he metido, que estoy loco (risas). Siempre he sido para muchas cosas una persona echada para adelante. Creo que esto va salir bien. Si los padres apuestan por sus hijos y el fútbol, lo sacaremos. El Lakua es un club muy grande, con 780 fichas. Tal vez por cuestión de espacio tengamos que adelgazar un poco la estructura, aunque depende de los espacios que nos dé el Ayuntamiento porque en un cuarto de campo no se puede entrenar.