La Diputación alavesa ha aprobado este martes el expediente de contratación para dotar a los centros del Instituto Foral de Bienestar Social (IFBS) de un sistema de realidad inmersiva, una herramienta terapéutica de nueva generación destinada a mejorar la calidad de vida y el bienestar emocional de las personas mayores y con discapacidad.
La iniciativa se implantará en 19 centros residenciales, de día y ocupacionales, y supondrá un importante avance en la modernización de los servicios de atención social en Álava.
Los programas de realidad inmersiva permiten crear entornos digitales envolventes en los que las personas usuarias pueden interactuar de forma segura y estimulante con imágenes, sonidos y contenidos diseñados específicamente para sus necesidades.
Esta tecnología permite a los usuarios sumergirse por completo en el contenido que están viendo gracias a proyecciones que se extienden por las paredes y el techo de la sala, creando un campo visual envolvente.
Con fondos europeos
La licitación incluye tanto el suministro del hardware necesario como las licencias de software y la creación de contenidos digitales a medida. El presupuesto total asciende a 321.279 euros, la mayor parte financiados por fondos europeos.
Este tipo de intervención contribuye a mejorar el estado físico, psicológico y anímico de quienes participan en las sesiones, reforzando además su bienestar general.
A través de estas experiencias se busca fomentar la motivación, reducir episodios de agitación, irritabilidad o depresión, y promover la estimulación cognitiva, física y emocional.
Los efectos beneficiosos son especialmente importantes, pues el perfil de las personas que viven en las residencias ha ido cambiando a lo largo del tiempo: son personas muy mayores, con mayor dependencia funcional, muchas de ellas con deterioro cognitivo avanzado y requieren cuidados de mayor intensidad.
La tecnología de la realidad inmersiva también ayuda a evitar el aislamiento, fortalecer la autoestima o mejorar la adaptación a los centros.