La de Santa Águeda es una de esas fiestas que hunden sus raíces en la tradición rural, una celebración modesta, sin grandes alharacas, en una de las épocas más desapacibles del año. Este año, nuevamente los actos se vuelven a suspender con motivo de la pandemia. "Con gran pena este año tampoco se va a salir, la gente que salimos por Santa Águeda somos mayores y hay miedo todavía de contagio", explican desde la organización del acto.