Google, denunciada por el impago de derechos de autor

CEDRO reclama el abono de los derechos de propiedad intelectual derivados de la agregación de noticias por parte de Google Discover

12.11.2020 | 09:50
Un hombre pasa por delante del logotipo de Google

El Centro Español de Derechos Reprográficos (CEDRO) ha presentado una demanda contra Google por el impago de, al menos, 1,1 millones de euros en concepto de derechos de autor. Esta cantidad ha sido devengada por la agregación de contenidos que lleva a cabo la empresa tecnológica a través de su servicio Google Discover.

La demanda, presentada ante los juzgados mercantiles de Madrid, reclama el abono de los derechos de propiedad intelectual derivados de la agregación, por parte de Google Discover, de fragmentos de noticias de diferentes ediciones digitales de periódicos y de otras publicaciones.

Tal y como ha explicado la entidad, estos derechos están siendo pagados por servicios de agregación competidores como Upday o los desarrollados por empresas como Squid y Huawei.

El importe requerido en este procedimiento judicial es una estimación de la deuda de Google, puesto que para conocer la cantidad real adeudada por este agregador es necesario que la empresa tecnológica facilite los datos efectivos de uso de contenidos. CEDRO estima que podría reclamar más de 14 millones de euros.

Antes de acudir a los juzgados, CEDRO, en nombre de los afectados, entre ellos, editores de periódicos y revistas, ya había reclamado en reiteradas ocasiones a Google el pago de derechos de autor por la agregación de contenidos que efectúa Google Discover desde su lanzamiento a finales de 2016.

El artículo 32.2 de la Ley de Propiedad Intelectual regula un límite a los derechos de autor en favor de las empresas que efectúan agregación de contenidos. Esta disposición establece que estas compañías no necesitan autorización de los titulares de derechos para desarrollar esta actividad, en el caso de que cumplan los requisitos establecidos en este artículo.

Sin embargo, establece que se debe abonar una compensación que se hará efectiva a través de la entidad de gestión correspondiente, en este caso, CEDRO. Este proceso iniciado por CEDRO se une a otros similares instados por los titulares de derechos en países como Francia, Australia y Estados Unidos.