La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, ha anunciado este jueves que El Estado español, Francia y Portugal celebrarán "en las próximas semanas" una reunión de alto nivel con la Comisión Europea para abordar el refuerzo de las interconexiones energéticas de la Península Ibérica con el resto de Europa.

"Esperamos que en las próximas semanas tengamos una reunión de alto nivel con los ministros de Francia y Portugal y, por supuesto, con el comisario Dan Jorgensen para hablar sobre las interconexiones en el suroeste. Son buenas noticias para todos", ha afirmado la ministra a su llegada al Consejo de Energía que se celebra en Luxemburgo.

Aagesen ha enmarcado este encuentro en el debate que los titulares del ramo mantienen este jueves sobre el nuevo paquete europeo de redes y ha defendido que seguirá insistiendo en la necesidad de reforzar unas infraestructuras que considera "estructurales" y "estratégicas" para completar el mercado interior de la energía.

Infraestructura estratégica

"Las interconexiones son esas autopistas energéticas" por las que llevamos mucho tiempo apostando. Son una de las principales herramientas para seguir profundizando en la transición energética", ha señalado.

La ministra ha subrayado además que el escenario es ahora "diferente" --después de que Madrid y Lisboa hayan reclamado reiteradamente un mayor compromiso de París para reforzar las interconexiones con el resto de Europa-- al de los últimos años y ha destacado la colaboración abierta entre los tres países y el Ejecutivo comunitario para avanzar en este ámbito. "Estamos trabajando estrechamente con Francia, con Portugal y con la Comisión", ha añadido.

En este contexto, ha defendido que el desarrollo de las redes permitirá avanzar hacia un mercado energético europeo "más competitivo" y reforzar la seguridad del suministro, al tiempo que facilitará la integración de las energías renovables en el sistema eléctrico. Aagesen también ha reiterado que la transición energética constituye "la mejor respuesta" a la actual situación de incertidumbre geopolítica y a la dependencia de los combustibles fósiles, al tiempo que ha defendido seguir impulsando las energías renovables, el almacenamiento y las interconexiones como pilares de la política energética europea.