Roma - El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, advirtió ayer de que presentará su dimisión si las dos fuerzas que gobiernan el país, el antisistema Movimiento Cinco Estrellas (M5S) y la ultraderechista Liga, no se comportan de forma leal. “Las fuerzas políticas que gobiernan Italia tienen que ser conscientes de sus responsabilidades. Si no se da una clara asunción de responsabilidad y los compromisos no son coherentes, pondré mi cargo en manos del presidente de la República”, afirmó en rueda de prensa en la sede del Gobierno.
Conte dio un ultimátum a los dos partidos que forman el Ejecutivo, después de que en las últimas semanas se haya intensificado la tensión entre ambos, y dijo que es fundamental que muestren “colaboración leal”. Además dirigió un mensaje directo al ministro del Interior, Matteo Salvini, aunque sin nombrarlo, al decir que colaboración leal significa, por ejemplo, que “si el ministro de Economía (Giovanni Tria) y el primer ministro están dialogando con las instituciones europeas para evitar un procedimiento de infracción”, los ministros italianos “no pueden intervenir, con provocaciones y generando polémica”. En los últimos días Salvini ha calentado los ánimos afirmando por ejemplo que Bruselas no podía mandar “cartitas” a Italia advirtiendo sobre su elevada deuda pública, que supera el 132% del PIB, o que si fuera necesario el país podría superar el techo del 3% del déficit en relación al PIB, unas palabras que dispararon la prima de riesgo a los 300 puntos.
Colaboración leal, prosiguió Conte, “significa que todos los ministros se concentren en sus materias sin invadir las áreas que no son de su competencia”. El primer ministro también subrayó que “las polémicas y las discusiones inútiles distraen de los verdaderos objetivos” y animó a los dos partidos a “trabajar con seriedad”. Conte recordó que en los últimos meses ha habido en Italia varias elecciones locales y recientemente se han celebrado las europeas, algo que ha provocado que la Liga y el M5S hayan vivido en “campaña electoral constante”. “Las elecciones europeas han sido muy ásperas y muy duras, tanto que se ha proyectado una imagen de que el Gobierno estaba en punto muerto. Esto no se corresponde con la realidad, el Gobierno ha estado trabajando continuamente”, sostuvo. - Efe