La fiesta athleticzale por excelencia, la gabarra, reunió cuatro décadas después a un millón de personas y copó los informativos de numerosos países. Todo en la misma semana en la que despedimos al que fuera lehendakari, José Antonio Ardanza Garro, un referente por su compromiso por la paz en Euskadi.

Gabarra

Si el Athletic Club es “Unique in the Wold”, la gabarra es algo único en este y otros universos. Un acontecimiento capaz de reunir, y unir, a un millón de personas de cualquier edad, sexo, raza, religión e ideología, en una sociedad muchas veces polarizada es, eso, algo sin igual.

Durante su celebración pude hablar con una amama de Balmaseda de 93 años, que había estado en la anterior gabarra con su hija, y que me decía, emocionada, que tenía que verla de nuevo, aunque para ello debiera aguantar varias horas de pie.

La exaltación de amor por los colores rojiblancos dejó el jueves improntas inolvidables. Por fin nuestros hijos, y en algunos casos nietos, podrán decir: “¡Yo también vi surcar la gabarra!”.

Ardanza

Seguramente, durante estos días han leído, visto y escuchado numerosas palabras de reconocimiento a la labor de José Antonio Ardanza como lehendakari. Por mi parte, he tirado de hemeroteca y me he topado con estas palabras durante una entrevista con Igor Santamaría para Grupo Noticias: “Desde mi concepción democrática y humanista, uno puede estar dispuesto a morir, pero no a matar”.

Una frase que, con muy poco, dice mucho. Recuerdo como si fuera ayer su imagen, subido a un banco junto al paseo de Ajuria Enea, poco después del asesinato de Miguel Ángel Blanco, mientras una vez más la mayor parte de la sociedad vasca se preguntaba, nos preguntábamos, por qué, y hasta cuándo.

En una de las etapas más duras que hemos vivido como sociedad -no un ciclo político, sino de asesinatos-, Ardanza se erigió como un actor fundamental en la búsqueda de la paz. Como un lehendakari de, y por todos. Goian bego.

CIS

De ser yo candidato a las elecciones de la CAV, me cuidaría muy mucho de tomarme al pie de la letra los vaticinios de un CIS que va de estrépito en estrépito desde sus predicciones para las elecciones andaluzas de 2018. 

En cualquier caso, les haré un breve resumen de su última encuesta para las elecciones vascas. Dice el artefacto de Tezanos que EH Bildu andará entre el 34 y el 35% de los votos, el PNV entre el 32 y el 33%, el PSE-EE se moverá entre el 13 y el 14% de los sufragios y el PP, en torno al 6-7%.

Yo, que peino ya unas cuantas canas, soy de los que abraza el manido dicho que señala que la mejor encuesta es el resultado final que arrojan los votos emitidos. Y esos los conoceremos la semana que viene.

Palestina

Tiene el presidente Pedro Sánchez la mala costumbre de pregonar por cualquier rincón, antes que en el Congreso, sus propuestas para tal o cual tema. Y cuando lo hace en la cámara baja, lo habitual es que trate los temas superficialmente.

Por eso, su petición de que se apoye su proposición para el reconocimiento de Palestina como Estado fue correctamente respondida por Aitor Esteban cuestionando a Sánchez, a su vez, qué es lo que España quiere reconocer exactamente, después de que Israel haya reducido a Gaza “a la nada”.