El bruxismo es un trastorno en el que rechinas, crujes o aprietas los dientes, produciendo el desgaste de los mismos. Se produce cuando se aprietan los dientes superiores con los inferiores fuertemente y además se mueven de atrás hacia adelante y viceversa, generalmente a raíz de una descarga neurológica involuntaria.

Esa dolencia puede identificarse de distintas maneras y es común que se acompañe de desgaste de las superficies dentales, tensión y dolor muscular mandibular o del cuello, migrañas, insomnio y dolores de oído, bloqueo de la mandíbula o sensibilidad dental. Normalmente, es más común que se produzca durante la noche y que, por tanto, junto con el bruxismo se padezcan otros trastornos del sueño, como roncar o la denominada apnea del sueño, que se caracteriza por pausas en la respiración mientras se duerme. Las personas no suelen darse cuenta hasta que se lo dice otra persona que le escucha mientras duerme o hasta que acude al dentista y ve el desgaste de las piezas dentales.

Un estudio realizado por la Clínica Ruber de Madrid indica que se trata de un problema que puede llegar a afectar hasta a un 70% de la población. 

Causas 

Son varios los estudios que señalan la relación entre el burxismo y la salud mental. La doctora clínica Mariona Fuster asegura que “en un 30% de los casos está relacionado con la alineación de los dientes, pero en un 70% o más tiene que ver con cuestiones relacionadas con la salud mental como el estrés, la ansiedad, los trastornos del sueño e incluso la depresión”. Esta dolencia se asocia a personas sometidas a un nivel alto de estrés y con ciertas personalidades: personas que sufren de dolor, frustración o ira, o personas muy competitivas, agresivas o demasiado apresuradas. Fumar, beber demasiado alcohol o cafeína y tomar drogas como éxtasis o cocaína pueden producir la aparición también que del bruxismo haga acto de presencia.

Soluciones

En relación al tratamiento del bruxismo, su objetivo será reducir el dolor, prevenir el daño dental permanente y disminuir el comportamiento de rechinar los dientes lo máximo posible. El especialista en ATM (articulación témporomandibular) se encargará de realizar el diagnóstico y definir un tratamiento adecuado, después de valorar las posibles causas físicas y psicológicas que puedan estar provocando el problema. 

Se podrá ofrecer tratamiento farmacológico, férulas para ayudar a proteger los dientes y la articulación de la presión que se ejerce, psicológico (aportar quienes lo padecen herramientas para afrontar el estrés) y rehabilitación con la ayuda fisioterapia para mitigar el dolor, conseguir la relajación y la modificación de los comportamientos diarios.