La estación de autobuses es ya una infraestructura consolidada en Vitoria, tras diez años en funcionamiento en su actual ubicación de Lakua. Su papel es cada vez más relevante dentro de la movilidad de la ciudad, como corroboran los datos aportados ayer por el Ayuntamiento, que arrojan un crecimiento de usos en el periodo 2015-2025.
De hecho, 2025 fue el mejor año de la terminal. Cerró el ejercicio con 4.368.625 personas viajeras, récord histórico. Esta cifra supone un incremento del 8,44% respecto al ejercicio 2024 y confirma una tendencia sostenida en el tiempo de crecimiento de los buses interurbanos. Además, “todavía tiene margen para que crezca la actividad”, destaca la concejala de Espacio Público y Barrios, Beatriz Artolazabal durante la presentación del balance de la estación.
Entre los retos de futuro, el Ayuntamiento destaca dos, fundamentalmente: seguir adaptándose a la demanda de viajes de la gente y reforzar la intermodalidad de la terminal. Asimismo, en breve, el Ayuntamiento realizará dos mejoras en la estación: cambiará las pantallas del centro desde donde se controlan las 89 cámaras de vigilancia colocadas en la terminal y cerrará la entrada de las puertas de emergencia que dan a las dársenas para que se usen únicamente en casos de necesidad.
La estación de autobuses contabilizó el pasado año 210.094 expediciones de autobuses, con una media diaria de 576 entradas y salidas de autobuses, lo que supone un incremento del 6% respecto a 2024 y refleja “la elevada intensidad de actividad que soporta esta infraestructura municipal”, valora Artolazabal.
De igual manera, la memoria anual pone de relieve que las líneas de media distancia, especialmente las de entre 50 y 100 kilómetros son las más utilizadas. Concentran, aproximadamente, la mitad de los servicios, lo que evidencia el peso de la movilidad dentro del entorno de Gasteiz, especialmente las conexiones con Bilbao y Donostia que, con dos millones de pasajeros, alcanzan el 44,5% de los viajes registrados; en concreto, las líneas de autobuses a Bilbao llevaron a 1,5 millones de usuarios y los buses a Donostia transportaron a 516.000 pasajeros.
Además del peso que adquiere la movilidad de proximidad, resalta el crecimiento de otros trayectos, como la línea (L9) a Logroño, cuyo uso aumenta el 15,7% al pasar de 104.000 en 2024 a 120.000 en 2025. Igualmente crecen (24,5%) los viajes internacionales con Portugal, Francia y Alemania, así como el tráfico turístico y discrecional, caso de los autobuses al puerto de Barcelona para embarcar en un crucero y los denominados destinos a la carta, como Bretaña, Burdeos y Toledo. Igualmente se incrementa la demanda de los viajes por los corredores Cáceres-Irun, Irun-Zamora, Madrid-Irun y en dirección a Zaragoza.
Ruta Portugal-Francia
Respecto a las 44 compañías que operan en la estación de Vitoria, 24 lo hacen de forma habitual y el resto de manera temporal. Este año ha empezado su andadura otra, que hace la ruta Portugal-Francia y no ha desaparecido ninguna línea de autobuses.
El mes de julio es el momento de mayor concentración de actividad del año, así como las tardes de los viernes y domingos y las franjas horarias 6.45-7.45 horas y 14.00-15.30 horas, ya que estudios y trabajo son las principales razones por las que la población pasa por la estación para subirse a un autocar.
En conclusión, el uso de la estación de buses prácticamente se ha duplicado desde su primer año de funcionamiento. Este “significativo” crecimiento de la demanda queda perfectamente reflejado en la comparativa anual. Si en 2015 se registraron 1.985.557 viajeros, en 2025 fueron 4,36 millones, una subida del 120% en una década. En paralelo, la media diaria de operaciones ha pasado de 368 a 576, lo que representa un aumento del 57%. “Estas cifras evidencian la consolidación progresiva de la estación de autobuses como una pieza clave del sistema de movilidad de la ciudad”, apunta la concejala de espacio Público y Barrios.
En el marco de este aumento de la actividad en la terminal, Artolazabal pone en valor las mejoras realizadas el pasado año para reforzar la seguridad, accesibilidad, eficiencia operativa y calidad del servicio. “Todas dan resultados positivos”, asegura.
Control y seguridad
En concreto, en referencia al paquete de medidas puesto en marcha en materia de seguridad (actualización y refuerzo del sistema de videovigilancia, mejora de la coordinación policial, actuaciones preventivas...), los indicadores muestran una evolución positiva, que se traduce en la reducción de incidentes graves, ningún aviso a las empresas por robo de equipajes, como sí había ocurrido anteriormente, y un descenso de daños causados al mobiliario por actos de vandalismo.