Aunque parezca que lleve toda una vida en el Kosner Baskonia por su rápida adaptación, Eugene Omoruyi apenas lleva tres meses en Vitoria-Gasteiz, por lo que nunca está de más conocer algo mejor al último en llegar a la disciplina azulgrana.

¿Por qué viste el dorsal número ‘cinco’? 

Por mi hermana. He llevado distintos números en mi carrera, y todos con significado. Esta etapa quería dedicársela a mi hermana pequeña, que nació en 2005.

¿Cuándo y por qué empezó a jugar a baloncesto? 

Con 15 años más o menos. Hasta entonces había jugado siempre a fútbol y me inicié tarde con el baloncesto. Cuando empecé a tomármelo en serio no sabía nada, pero fue una decisión que cambió mi vida para siempre. 

¿Qué le gusta hacer cuando no juega a baloncesto?

Soy un gran fan de Youtube. Me encanta ver vídeos de todo tipo en la plataforma y mis compañeros le dirán que también soy un gran fan del Manchester United. No me pierdo ningún partido y veo hasta los entrenamientos. También estoy aprendiendo a cocinar con mi hermana.

¿Qué le gustaría ser si no fuera jugador de baloncesto?

Futbolista, sin duda. Para mí fue mi primer amor. Toda mi familia apoyaba al Manchester United y yo nací siendo del Manchester United. Mi sueño cuando era niño era ser futbolista.

¿Cuál es el jugador que más le ha costado defender en su carrera?

Le puedo hacer un Top 5, he defendido a muchos: Nikola Jokic, LeBron James, Jimmy Butler, Kevin Durant y Luka Doncic.

En su etapa universitaria pasó un año en blanco al ser transferido a Oregón. ¿Fue duro?

No. Cuando te transfieren por normativa te quedas un año sin jugar, pero para mí fue un año para sentarme, entender el juego y pasar de ser un jugador del montón a un jugador profesional. Poder ver a chicos como Chris Duarte y Payton Pritchard y trabajar con ellos fue algo muy grande para mí.

Empezó el curso en Dubái y ahora caen bombas allí. ¿Qué siente?

Mi deseo es volver. Espero que Dios proteja a su gente. Mi objetivo siempre ha sido retirarme ahí con mi familia, me parece un país de paz y diversión. Es triste ver lo que está pasando, pero una vez esto termine volverá a ser un país alegre y hermoso.

-Entrevista completa en la web de Diario de Noticias de Álava-