Así define la RAE a la toponimia: "Estudio del origen y significado de los nombres propios de lugar". Es decir, la persona que viva en el barrio de Zabalgana, que sepa que hay una disciplina que ha estudiado el origen del nombre que identifica a su barrio. Y a su calle. E incluso el nombre de Vitoria-Gasteiz. ¿Cómo llamarían antes los habitantes de Vitoria (si es que por entonces utilizaban tal nombre) a las calles de ahora? Todo ello tiene respuesta. El Ayuntamiento de Gasteiz y Euskaltzaindia han puesto el broche a décadas de estudio y trabajo y han presentado la exposición "Toponimia de Vitoria: nuestros nombres de lugar" en el centro cívico Hegoalde.

Y es que, durante tres décadas, los nombres que forman todo el municipio de Vitoria y 64 pueblos más han sido estudiados por Euskaltzaindia. Los topónimos, es decir, los nombres que adoptane los lugares, tienen más valor e importancia de lo que muchas veces se cree. Aportan conocimiento sobre los paisajes que históricamente hubo. ¿Había pensado alguna vez de dónde viene el nombre de la calle Campo de los Palacios?

Otras veces hablan sobre el terreno antiguo, como el barrio de Errekaleor, que nos indica un río seco. Los ejemplos son infinitos, y muchos de ellos, están ilustrados en la exposición. "Buscamos despertar el interés por los topónimos con los que tradicionalmente se han identificado nuestros barrios, nuestras calles, nuestros ríos y otros lugares, y también poner en valor estos nombres que forman parte ya de nuestra memoria y de nuestra identidad colectiva" ha explicado la concejala de Euskera, María Nanclares.

Miren Fernández de Landa, María Nanclares, Roberto González de Viñaspre y Elena Martínez de Madina han presentado la exposición Pilar Barco

Muchos de los nombres que se conocen hoy en día se han mantenido en esa forma durante siglos. Sin embargo, muchos otros se han ido perdiendo, o, simplemente transformando. Ejemplo de ello es el polígono de Oreitiasolo (pieza de Oreitia), que después de sufrir un baile de letras, pasó a ser Polígono Uritiasolo. Y muchos otros se han traducido con el paso del tiempo, porque los nombres son creados en la lengua que utilizan los habitantes de la época y zona.

"Buscamos despertar el interés por los topónimos con los que tradicionalmente se han identificado nuestros lugares, y también ponerlos en valor, que forman parte ya de nuestra memoria y de nuestra identidad colectiva"

María Nanclares - Concejala de Euskera

El delegado de Euskaltzaindia en Álava, Roberto González de Viñaspre, ha remarcado que este resultado, la culminación de esta exposición, es fruto del trabajo realizado por, entre otros, el difunto Henrike Knör o a la investigadora Elena Martínez de Madina. El gran proyecto de investigación fue impulsado por el primero y llevado a cabo por la segunda como investigadora principal. No ha sido un trabajo sencillo. Nada más y nada menos que nueve libros han buscado y encontrado sentido a todos los nombres que forman Vitoria y al rededores.

Exposición permanente

La exposición está abierta al público en el centro cívico Hegoalde y el 26 de marzo presentarán otra en el centro de Zabalgana. Todas ellas tienen elementos en común, es decir, casi la mitad de la información ofrecida es compartida. Eso en cuanto a la más general. Y la otra mitad es exclusiva de cada una de las exposiciones. Por lo tanto, si alguien quiere conocer con exactitud, el origen del nombre de su calle, o municipio, o del barrio de al lado, probablemente tenga que visitarlas todas. Serán permanentes, por lo que no van a durar tan solo dos días.

El diseño, muy visual, colorido, y sobre madera, se lo deben a Ane Sanchez Sarraoa, de Habemus Estudio. Las ilustraciones, por su parte, han corrido a cargo de Saioa Aginako.

Las calles de Gasteiz

Si las calles de la ciudad se conocen con el nombre que tienen, es, en parte, gracias a la apuesta por la protección que se ha hecho desde el ayuntamiento. Los clásicos como Cuchillería, Machete o Herrería dan cierta esencia al casco antiguo de la ciudad. Otros están íntimamente ligados a nombres locales, como el barrio de Goikolarra ("prado de arriba") o calles como Bitoriabidea o Salbaterrabide.

Para los más curiosos, esto sólo es una pequeña parte de todo lo mostrado en la exposición. Por el momento, solo en Hegoalde. En apenas unas semanas, también en Zabalgana. Y en un futuro, en más centros cívicos. Al que le pique la curiosidad de saber por qué las calles, barrios, pueblos o jardines tienen el nombre que tienen, ya lo sabe, podrá averiguarlo en esta exposición.