La ministra de Sanidad, Mónica García, ha subrayado este miércoles que "por supuesto" que llevará la reforma del estatuto marco al Congreso de los Diputados para su tramitación parlamentaria pese a no contar con el consenso de la profesión médica.
"El propio comité de huelga nos dijo que daba igual si lo llevábamos o si no, que ellos iban a mantener las huelgas", ha señalado la ministra en la presentación del plan calor del Ministerio al ser preguntada por las críticas que vertieron ayer los sindicatos médicos y la Organización Médica Colegial a que el Consejo de Ministros aprobara el anteproyecto de ley sin su apoyo.
Estatuto Marco
De ahí que el Ministerio haya optado por mantener su compromiso con los sindicatos generalistas del ámbito de negociación -Satse-FSES, CCOO, UGT y CSIF-, con los que cerró el texto el pasado mes de enero, ha añadido.
Un texto que, en cuanto reciba las aportaciones correspondientes en la fase de audiencia pública y pase en segunda vuelta por el Consejo de Ministros, "por supuesto" que elevará al Congreso de los Diputados, donde será sometido a las enmiendas de los grupos.
La ministra ha insistido en que el anteproyecto ha dejado fuera asuntos como los coeficientes reductores para la jubilación o las jornadas de 35 horas porque ello no compete al estatuto marco, sino a otras leyes estatales como la de la Seguridad Social o a las comunidades.
Por ello, ha convocado un Consejo Interterritorial para abordar con ellas reivindicaciones de los médicos que no pueden recogerse en el estatuto marco, como son los límites de las horas de guardias, las jornadas de 35 horas semanales o la construcción de mesas propias de negociación propias para los facultativos.
"Hay determinadas cuestiones que son las comunidades autónomas las que tienen que decidirlas, que son, por cierto, las que están bloqueando el acuerdo y el consenso con los sindicatos médicos", ha criticado.