Las probabilidades de recurrencia del cáncer de mama siguen siendo muy bajas cuando las pacientes reciben radioterapia adaptada a su riesgo individual tras la quimioterapia y la cirugía, según un estudio de diez años del Instituto de Oncología Radioterápica de Maastricht (Países Bajos). La investigación se presentó en la XV Conferencia Europea sobre Cáncer de Mama (EBCC15) en Barcelona.

Tratamiento

El estudio seleccionó la radioterapia según la presencia o ausencia de células cancerosas en los ganglios linfáticos después de la quimioterapia y la cirugía.

Para las mujeres sin rastro de cáncer en los ganglios, se aplicó radioterapia mínima o incluso ninguna, con el objetivo de reducir los efectos secundarios al limitar la intensidad del tratamiento en pacientes con buena respuesta a la quimioterapia.

La oncóloga radioterapeuta Fleur Mauritz, que presentó el estudio, explicó que la quimioterapia reduce el tamaño del tumor y elimina células que podrían propagarse antes de la cirugía, y que la radioterapia reduce el riesgo de recurrencia, especialmente tras cirugía conservadora y cuando hay cáncer en los ganglios.

El estudio evaluó si era posible reducir la radioterapia en pacientes con buena respuesta a la quimioterapia.

Clasificación de riesgo

El estudio incluyó a 848 pacientes tratados en 17 centros oncológicos de Países Bajos entre 2011 y 2015, todos con tumores pequeños (menos de cinco centímetros) y metástasis en uno, dos o tres ganglios.

Tras la quimioterapia y cirugía, se clasificaron en tres grupos de riesgo: bajo riesgo, pacientes sin signos de cáncer en ganglios que recibieron radioterapia en la mama tras cirugía conservadora o ninguna radioterapia tras mastectomía; riesgo intermedio, pacientes con cáncer en 1-3 ganglios que recibieron radioterapia en la mama sin irradiar los ganglios cercanos; y alto riesgo, pacientes con cáncer en cuatro o más ganglios que recibieron radioterapia en la mama y ganglios circundantes.

Resultados a diez años

De los 838 pacientes que completaron el seguimiento, 24 (2,9%) tuvieron recidiva en la mama, la pared torácica o los ganglios, sin diseminación a otras partes del cuerpo.

En el grupo de bajo riesgo, 7 de 291 pacientes (2,4%) presentaron recidiva; en el grupo de riesgo intermedio, 12 de 370 pacientes (3,2%); y en el grupo de alto riesgo, 5 de 177 pacientes (2,8%).

Mauritz destacó que adaptar la radioterapia según la respuesta a la quimioterapia da tasas de recurrencia muy bajas, y que incluso en un grupo selecto las recurrencias fueron mínimas sin radioterapia.

Fortalezas y limitaciones

El estudio es pionero al demostrar los beneficios de personalizar la radioterapia durante un período de diez años. La mayoría de pacientes se sometieron a disección de ganglios axilares, un procedimiento común hace una década, pero menos usado actualmente. El estudio no comparó pacientes con y sin radioterapia, por lo que la conclusión final dependerá de los resultados de un ensayo aleatorizado en Estados Unidos, cuyos resultados se esperan en tres años.