La ducha forma parte de la vida cotidiana de muchas personas a diario. No obstante, pocas piensan cuál es el mejor momento del día para poder hacerlo, mientras que algunas creen que lo mejor es hacerlo por la mañana, nada más despertarse, hay quienes prefieren por la noche, para descansar mejor de cara al día siguiente. 

Pero, en el fondo, no hay una respuesta definitiva, puesto que todo dependerá de la rutina individual y de lo que el cuerpo necesite. Eso sí, siempre hay que tener en cuenta usar el agua a temperatura moderada, no frotar la piel en exceso y otros hábitos. 

El mejor momento para ducharse 

Una cuenta de la red social X (anteriormente conocida como Twitter) conocida como @Padreespartano, que suele compartir consejos sobre descanso, salud, energía y bienestar general, ha puesto el foco en esta costumbre del día a día. 

En un vídeo reciente publicado en esta plataforma, se hace mención a una cuestión de higiene muy concreta que muchas personas se preguntan: qué es lo más recomendable, ¿ducharse por la mañana o por la noche?

Buscando la opción ideal 

El creador de contenido plantea esta pregunta que muchas personas se hacen: “¿Quién es más limpio? ¿El que se baña en la mañana o el que se baña en la noche? Ambos creen tener la razón”, cuenta el tuitero ‘Padre Espartano’.

A continuación, aporta una explicación que compara ambas situaciones: “El que se baña en la mañana busca despertar el cuerpo y quitar el sudor nocturno. Pero el que se baña en la noche tiene la verdadera ventaja higiénica”.

Persona dándose una ducha Freepik

Motivos de peso 

Asimismo, el vídeo ahonda en el contexto de cada momento: ”Durante todo el día, acumulas polvo, contaminación y millones de bacterias en tu piel y cabello. Si te acuestas sin bañarte, transfieres toda esa suciedad a tus sábanas, convirtiendo tu cama en un nido de ácaros y células muertas. Científicamente, bañarse de noche relaja los músculos y regula la temperatura para un sueño profundo”, argumenta.

Al mismo tiempo, apunta que “el de la mañana se siente fresco, pero duerme sobre la mugre del día anterior cada noche. En un año, el que se baña de noche ha evitado llevar kilos de partículas externas a su descanso. La próxima vez que alguien diga que bañarse temprano es mejor, recuerda que tú no compartes tu almohada con el smog de la ciudad”.

Grifo de una ducha Pixabay

Claves para una buena ducha 

Una buena ducha exige muchos más detalles de lo que parece: una de ellas es la temperatura del agua, que debe estar tibia o ligeramente caliente para no dañar la piel ni su barrera protectora. 

También hay que tener en cuenta la duración: a ser posible, debe ser de entre cinco y diez minutos para no desperdiciar más agua de lo debido. Asimismo, conviene elegir jabones que no estropeen el pH natural y a ser posible, renunciar a frotar con esponja con fuerza. 

Finalmente, hay que echar crema hidratante para que el cutis quede protegido en todo momento. Son, en definitiva, pasos a seguir en una rutina efectiva de ducha para una mayor sensación de bienestar, limpieza y descanso.