Mesa de Redacción Crimen y torpeza, por Íñigo Muñoz
No comprendo nada de lo que rodea al crimen cometido contra la presidenta de la Diputación de León, de quien no sabía de su existencia hasta el día del suceso, y menos aún de su afición a acumular cargos. Vamos por partes. Los diarios de gran tirada se están esforzando en desentrañar los entresijos del asesinato de dicha señora: el móvil (el de antes, no el que suena y hace fotos), el plan, el arma... Por lo visto, las acusadas del crimen, a la sazón madre e hija, llevaban tiempo tramándolo. Se sentían estafadas por la presidenta y había de por medio un despido, o sea, dinero y trabajo. Si así era, si había planificación, qué sentido tenía cometer el asesinato a plena luz del día, casi con luz y taquígrafos. No lo entiendo. Tampoco alcanzo a comprender la trascendencia política de esta historia negra, que están intentando inflar algunos partidos y medios de comunicación. Páginas e imágenes dedicadas a una noticia que no tiene relación alguna con el acontecer político del país, y menos aún con la vibrante campaña electoral de las también vibrantes elecciones europeas. Algunos, muchos, se han enfadado con EH Bildu por no haber suspendido el mitin o no haber guardado un minuto de silencio. ¿Y por qué iban a hacerlo? ¿Qué tiene que ver la velocidad con el tocino?