El Ejército de Israel anunció la madrugada del viernes nuevos ataques contra Teherán, la capital de Irán, cerca de que se cumpla un mes de guerra entre ambos países. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) publicaron un breve mensaje en su canal de Telegram en el que aseguraron haber "completado una amplia oleada de ataques contra la infraestructura del régimen terrorista de Irán en Teherán".
Medios como la televisión catarí Al Jazeera y la agencia iraní Tasnim reportaron explosiones en la capital iraní. Desde el pasado 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron su ofensiva conjunta contra la República Islámica, los bombardeos sobre Irán no han dado tregua.
Las autoridades iraníes no han actualizado el número oficial de víctimas mortales desde el 5 de marzo, cuando situaron los fallecidos en 1.230. Desde entonces, el silencio oficial contrasta con las cifras difundidas por organizaciones independientes, que apuntan a un balance mucho más elevado. Según la ONG opositora HRANA, con sede en Estados Unidos, en los primeros 24 días de guerra han muerto al menos 3.268 personas, entre ellas 1.443 civiles.
Estrecho de Ormuz
El ministro de Exteriores de Irán, Abás Araqchí, afirmó en una conversación telefónica con el secretario general de la ONU, António Guterres, que impedir el paso de buques vinculados a "enemigos" constituye un "derecho legal" del país.
Según informaron las agencias iraníes Fars y Press TV, Araqchí sostuvo que la actual inseguridad en el estrecho de Ormuz es "resultado directo de la ilegalidad y la agresión de Estados Unidos y del régimen sionista".
El jefe de la diplomacia iraní subrayó que las autoridades competentes del país, "conscientes de sus responsabilidades para garantizar la seguridad y la navegación" en esta vía estratégica, han adoptado "las medidas necesarias".
El estrecho de Ormuz es un punto clave para el tránsito energético mundial, por el que circula una quinta parte del comercio global de petróleo. Las tensiones en la zona han aumentado en los últimos meses en medio de incidentes marítimos y acusaciones cruzadas entre Teherán y Washington. Las declaraciones de Araqchí se producen en un contexto de creciente preocupación internacional por la seguridad de la navegación y la estabilidad regional. Hasta el momento, Naciones Unidas no ha difundido detalles oficiales del contenido de la conversación.