Por desgracia, en las últimas semanas, como está sucediendo todos los años, los incendios se han convertido en protagonistas, arrasando incalculables hectáreas, incluso de zonas declaradas Patrimonio de la Humanidad, y causando víctimas mortales.
El fuego puede originarse en cualquier momento y extenderse a gran velocidad ayudado por el viento y por la sequedad del terreno debido a las altas temperaturas y a la escasez de precipitaciones, con lo que es posible que en alguna ocasión nos topemos con un incendio mientras conducimos nuestro coche. En el caso de vernos inmersos en esa situación, es importante conocer unas pautas para saber reaccionar adecuadamente sin perder la calma.
¿Qué hacemos si nos encontramos con un incendio?
Si descubrimos de repente que uno de los tramos por los que vamos a circular está afectado por un incendio, lo más recomendable es detenerse en una población cercana. Si no la hay, es preferible buscar un lugar sin vegetación que pueda estar más a salvo de las llamas, hasta estar seguro de que puedes proseguir el trayecto. O incluso regresar por donde has venido para huir del peligro.
Si ya te has encontrado con el incendio, la DGT ofrece una serie de consejos. El primero habría que seguirlo en cualquier viaje: llevar la batería del móvil cargada y agua en el coche. Y una vez visto el fuego, llamar al 112 para notificar su localización, sin dar por hecho que ya la conocen, porque puede haber múltiples focos. Si ya hay servicios de emergencia en la zona debemos seguir siempre sus indicaciones.
Si cuentas con la aplicación My112 (para Android e iOS), úsala para que los servicios de emergencia puedan rastrear tu posición con mayor precisión. Además, es importante subir las ventanillas y apagar los sistemas de ventilación para evitar que penetren en el vehículo gases tóxicos. Y encender las luces del coche y las de emergencia si hay mucho humo que reduce la visibilidad.
Si la situación se complica y te ves obligado a abandonar el vehículo, asegúrate de cubrir toda la piel de tu cuerpo y las vías respiratorias y aléjate del fuego. No es conveniente refugiarse en cuevas o pozos, porque podrías quedarte sin oxígeno y, si es posible, es mejor respirar a través de un paño húmedo.
¿Qué no debemos hacer nunca?
La DGT advierte, ante todo, de que nunca se debe intentar atravesar una zona que esté afectada por el fuego o el humo, porque las llamas pueden moverse rápidamente y atraparte dejándote sin posibilidad de escapar. Siempre hay que buscar una ruta alternativa que te aleje del peligro.
Si es necesario detener el coche hay que buscar el lugar más seguro: lejos de las llamas, que no tenga vegetación alrededor y en dirección contraria a la que sople el viento. Si no es posible será mejor optar por una zona ya quemada. Y si estamos haciendo una ruta fuera del asfalto, buscar la carretera, que hará de cortafuegos.
Además, debes evitar dirigirte a las zonas altas, porque es a donde tienden a desplazarse las llamas; no abandonar el vehículo salvo que sea imprescindible, porque ofrece cierta protección contra el calor y las llamas. En caso de tener que salir, mejor buscar una zona ya quemada, ya que es difícil que el fuego regrese ahí.