Si hay un objeto que siempre ha sido de gran ayuda en la cocina, ese es la olla exprés. Gracias a su capacidad para cocinar alimentos, desde siempre ha sido un elemento imprescindible por sus ventajas. Aun así, esto no quita que haya ocasiones en las que estallan o salen despedidas, teniendo que llegar a dejarlas de utilizar para siempre.
Para saber cómo gestionarlas de forma correcta, la creadora de contenido ‘La Ordenatriz’, experta en trucos sobre hogar, decoración, limpieza, etc., comparte información importante que deberíamos saber, como un método muy sencillo de aplicar para evitar accidentes.
La importancia del mantenimiento
Según explica esta influencer, una olla a presión necesita revisiones de vez en cuando. Uno de los primeros aspectos a comprobar es la junta de la goma que asegura el cierre entre la tapa y el cuerpo de la olla, que es importante para su buen funcionamiento.
Para ello, ‘La Ordenatriz’ recomienda retirar y limpiar la goma tras cada uso, porque en ella suelen acumularse restos de comida y grasa que, con el paso del tiempo, pueden llegar a impedir que el objeto se cierre correctamente.
Asimismo, hay que mirar si hay cambios de color, falta de elasticidad, grietas, etc., para cambiarlos de inmediato. Porque una olla que presenta alguno de estos fallos es evidente que no puede cumplir su función con garantías.
Recambios accesibles y económicos
Para mantener la olla exprés en buen estado, ‘La Ordenatriz’ propone mirar juntas de recambio, que normalmente suelen costar alrededor de diez euros, así como cambiar la goma cada uno o dos años, dependiendo de su uso.
Además, esta influencer también explica que muchas ferreterías ofrecen un servicio de limpieza y revisión, por lo que es muy útil si no se quiere desmontar. Por eso mismo, hacer una revisión profesional puede ayudar a evitar errores de montaje.
Válvulas limpias, riesgo mínimo
Tal y como apunta esta creadora de contenido, las válvulas son otro punto fundamental para evitar accidentes. Son piezas que controlan la salida de vapor y la presión interna de la olla exprés, al igual que la cantidad de suciedad que puede afectar a su rendimiento.
Por esa razón, recomienda desmontarlas y limpiarlas en profundidad de vez en cuando, de forma que quede bien colocada antes de volver a usar la olla. Si hay alguna duda, lo mejor sería recurrir al servicio técnico de la marca del producto.
No sobrepasar los límites
Por último, ‘La Ordenatriz’ sugiere que la olla exprés nunca se debe llenar por encima del nivel máximo que señala el fabricante. Si se trata de alimentos que aumentan de volumen durante la cocción, el límite está en la mitad de la capacidad total del utensilio
Después del proceso de cocción, el indicador de presión puede bajar por completo antes de abrirla. Por ello, un ligero movimiento de la olla puede contribuir a liberar algunas bolsas de vapor acumulado y a evitar aperturas bruscas.
En cualquier caso, todo dependerá del modelo que se tenga a mano y de cómo se maneje, es decir, si se cuida adecuadamente o si no se tienen en cuenta estos detalles.