Como parte de una rutina de belleza, son muchas las personas que apuestan por el maquillaje en su día a día. Aun así, no todas son conscientes de que hay que tener cuidado con este hábito de estética. De hecho, algunos productos pueden ser muy perjudiciales para la salud personal, al igual que no desmaquillarse a tiempo. 

Y no solo eso: hay quienes ignoran las recomendaciones y duermen de noche sin haberse limpiado el rostro. Algo que, aunque pueda parecer inofensivo, en el fondo puede llegar a ser realmente peligroso si se ignora por completo.  

La piel trabaja mientras duermes

En un vídeo compartido en redes sociales por la dermatóloga Julia Cabezas, menciona los peligros de esta costumbre, revelando los motivos de este fenómeno y aportando consejos para poder evitarlo en la medida de lo posible. 

Por las noches, la piel se regenera a nivel celular, reparándola en todo su conjunto y cuidando la barrera natural que la protege. Este proceso es clave para asegurar su elasticidad, su brillo y su resistencia contra agresiones externas. 

Eso explica que cuando la cara queda cubierta de base, corrector, rubor, máscara de pestañas o hasta protector solar resistente al agua, los poros no pueden respirar adecuadamente y se obstruyen. 

Por no hablar del sudor, la grasa y otras pequeñas partículas o células muertas que se van acumulando a lo largo del día. Como resultado, tenemos una superficie saturada que complica la función reparadora nocturna.

Poros obstruidos y acné

Asimismo, dormir con maquillaje bloquea los poros, dando paso a la aparición de puntos negros y blancos, al mismo tiempo que aumentan los brotes de acné. Porque, si no se eliminan los residuos, el sebo queda atrapado y proliferan las bacterias. 

Es más, con el paso del tiempo, la piel se puede ver con una textura más irregular y con tendencia a la inflamación. Algo que ocurre hasta en personas que normalmente no sufren acné, que pueden sufrir mayor sensibilidad y granos. 

Brochas y pinceles de maquillaje de distintos tamaños. Freepik

Envejecimiento prematuro y barrera alterada

Por otro lado, existen más consecuencias de no desmaquillarse por la noche. Una de ellas es el estrés oxidativo, que tiene mucho que ver con el envejecimiento prematuro: la piel muestra señales como líneas finas, poca firmeza y un aspecto mucho más apagado. 

Es más, la barrera cutánea de la piel, que se encarga de protegerla ante agentes externos y mantiene la hidratación, puede verse afectada. Por lo tanto, da lugar a la deshidratación, irritación y una mayor reactividad a ciertos productos.

Utensilios de belleza y de maquillaje en la encimera de un baño. Freepik

Un gesto simple, un impacto profundo

Así las cosas, no hay duda de que limpiar el rostro antes de dormir es una medida de salud dermatológica que no se debe pasar por alto. Un hábito que, si se incluye en la rutina, permite que la piel cumpla su ciclo reparador. 

Por si fuera poco, es un detalle que marca la diferencia entre una piel equilibrada y otra con problemas. En definitiva, quitarse el maquillaje es un gesto sencillo que previene de efectos secundarios y garantiza el buen estado del cutis.