En invierno, está muy extendida la creencia de que lo mejor para mantener el calor dentro de la casa es cerrar ventanas y puertas. Algo lógico, si no fuera porque se descuida la ventilación diaria y no se renueva el aire de la casa. Se trata, en definitiva, de un error a evitar a toda costa.

Ante estas situaciones, la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios), ha puesto el foco en el mejor momento del día en el que conviene airear el hogar de forma efectiva.

Lo que los expertos recomiendan 

De acuerdo con la OCU, basta con diez minutos diarios para que en estos meses de frío todo el aire de dentro de la casa se renueve por completo. Todo ello sin que el calor que se ha concentrado previamente desaparezca y sin grandes bajones de temperatura.

Esto se debe principalmente a que, mantener las ventanas abiertas durante largos espacios de tiempo puede, al contrario de lo que se piensa, generar un consumo mucho mayor de la calefacción en la vivienda.

Asimismo, el horario es otro factor fundamental. Los expertos inciden en qué el mejor momento del día para airear el hogar en invierno es el mediodía. El motivo es simple: es la franja más templada del día y con una mayor incidencia del sol. 

Del mismo modo, se recomienda, en la medida de lo posible, ventilar las estancias justo antes de encender la calefacción para que él sistema funcione de forma más eficiente tras renovar el aire.

¿Por qué no ventilar nada más levantarse?

Si bien durante mucho tiempo se ha creído la idea de que airear la casa a primera hora es lo mejor, en el fondo no lo es. Al haber frío en el exterior, el aire helado entra en el interior de la casa inmediatamente.

Como consecuencia, el sistema térmico de la casa, es decir, las calefacciones o estufas, tienen que hacer un mayor esfuerzo energético para que vuelva a haber calor de nuevo a niveles normales.

Pese al frío de la calle, es importante ventilar la casa a diario. Freepik

La importancia de la ventilación cruzada

De forma paralela, los especialistas indican que la ventilación cruzada es ideal para airear la casa de forma eficiente. Se basa en abrir puertas o ventanas ubicadas en extremos opuestos de la casa para que el aire circule rápidamente.

Por lo tanto, los pasillos y habitaciones se airean en cuestión de muy pocos minutos, algo útil en pisos y viviendas con varias fachadas. Y si se hace de forma inteligente, será más fácil que se acumule la humedad y algunos compuestos químicos de productos de limpieza.

De lo contrario, pueden aparecer problemas de salud entre los residentes de la casa como, por ejemplo, irritaciones respiratorias, a causa del moho o ácaros. De ahí la importancia de mantener limpia y aireada la casa en estos meses de frío.

Una mujer se protege del frío en su casa Freepik

Cómo airear cada estancia

Por último, cabe destacar que no todas las habitaciones exigen el mismo tratamiento. En el caso de los dormitorios, tiene prioridad debido a la enorme cantidad de CO2 que se concentra en las noches.

Si hablamos de los baños, y si tienen ventana, se sugiere abrirla un tiempo para poder acabar con la humedad que se genera en esta parte de la casa. En caso de no haberla, es suficiente con dejar la puerta abierta. 

Por otro lado, en zonas como la cocina, se deben abrir las puertas después de cada comida, sobre todo por la cantidad de olores y cambios de temperatura que hacen acto de presencia a la hora de cocinar.