La cocina de invierno suele caracterizarse por los platos de cuchara, los guisos de legumbres, las sopas y las cremas que reconfortan el cuerpo al final del día con ese suave calorcito que humea del puchero y del plato. Pero también se buscan platos más ligeros y frescos, que sin llegar a las ensaladas veraniegas refresquen el paladar y aporten un reconfortante sabor que impida que echemos de menos los purés y las sopas. Y para esto están las ensaladas de invierno aliñadas con un aderezo de especias que completen el tradicional aceite y vinagre o eviten el exceso de mayonesa o salsas similares.

Además, estos aderezos especiados no solo elevan el sabor de la ensalada, sino que además ejercen, en cierta manera, de complementos que proporcionan beneficios para la salud, especialmente ahora en invierno, cuando a nuestro sistema inmunológico le viene bien un apoyo extra. Especias como el comino, la cúrcuma, la pimienta negra y el jengibre, además de convertir una ensalada en una explosión de sabores complejos, también tienen propiedades antiinflamatorias, digestivas y antioxidantes muy valiosas durante los meses fríos.

Varias especias disntintas listas para usar. Freepik

Beneficios de las especias

El comino ofrece un sabor terroso y cálido que aporta un toque especiado profundo a los aderezos. Es rico en hierro, lo que puede ayudar a mantener los niveles de energía durante el invierno. Además, se le atribuyen propiedades digestivas que ayudan a aliviar los malestares estomacales comunes mejorando la digestión y combatiendo inflamaciones.

Por su parte, la cúrcuma, conocida por su color dorado brillante, es una especia con potentes propiedades antiinflamatorias, gracias a la curcumina, uno de sus compuestos activos. Esta cualidad ayuda contra los dolores articulares que se agudizan con el frío y la humedad. También favorece la circulación.

La pimienta negra es una especia común que se añade a casi cualquier receta, pero su beneficio va más allá de su sabor picante. Contiene piperina, que ayuda a aumentar la absorción de nutrientes esenciales y antioxidantes de otros alimentos, como la cúrcuma. Además, mejora la digestión y tiene propiedades antioxidantes.

El jengibre, a su vez, es perfecto para mantener el cuerpo caliente durante los días fríos. Su sabor fresco y picante no solo mejora el sabor de cualquier aderezo, sino que también ayuda a aliviar la congestión nasal, reduce la inflamación y calma las náuseas o malestares estomacales.

Una col rizada. Freepik

Verduras para el invierno

El invierno es la estación adecuada para algunas hortalizas de hojas verdes especialmente indicadas para comerlas en ensalada más allá de la habitual lechuga. Su característica más común es la de que son más carnosas, más robustas y con un sabor intenso.

Entre las que se pueden encontrar en las tiendas destacan la col rizada, o kale, con sus hojas gruesas y un sabor amargo que combina muy bien con los aliños especiados; la escarola, crujiente y también amarga, siempre ha sido protagonista de las ensaladas invernales. A ellas se une la rúcula con su sabor picante y amargo ideal para mezclar con frutas como la manzana y la pera y a la que los ingredientes dulces y especiados dan una nueva dimensión.

La achicoria, que tostada era una alternativa al café en años de escasez, su hoja verde es conocida por su sabor amargo y su capacidad para soportar las temperaturas frías. A ella se une otro clásico de las verduras de invierno, la endibia, cuyo sabor suave y menos amargo tradicionalmente se combinaba con quesos poderosos, también se adapta bien a los aderezos especiados. Son perfectas para crear un contraste de sabores y añadir una textura crujiente a las ensaladas de invierno.

Tres aliños sencillos y diferentes

Aderezo de cúrcuma, miel y limón

Ligeramente dulce con un toque picante, es ideal para ensaladas de hojas verdes, zanahorias ralladas y frutos secos.

Ingredientes

  • Una cucharada de cúrcuma en polvo
  • 2 cucharadas de aceite de oliva extra virgen
  • Una cucharada de miel
  • Una cucharada de mostaza Dijon
  • Jugo de un limón
  • Sal y pimienta al gusto

Elaboración

En un tazón pequeño, mezclar todos los ingredientes y batir bien hasta que la mezcla emulsione. La sal y pimienta, al gusto del cocinero.

Aderezo de comino, jengibre y yogur

Este aderezo tiene una base picante gracias al jengibre y un toque terroso por el comino, perfecto para acompañar ensaladas de col rizada, espinacas y manzana verde. También para acompañar a hortalizas asadas.

Ingredientes

  • Una cucharadita de comino en polvo
  • Una cucharadita de jengibre fresco rallado
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • Una cucharada de vinagre de manzana o de zumo de limón
  • Media taza de yogur natural
  • Sal y pimienta al gusto

Elaboración

En un tazón pequeño, se mezcla el comino, el jengibre, el aceite de oliva y el vinagre de manzana o el jugo de limón. Con todo bien homogeneizado, incorporar el yogur natural y revolver de nuevo. Ajustar la sal y la pimienta.

Aderezo picante de pimienta negra y limón

Sencillo y rápido, su toque picante y su frescura lo hacen el acompañante ideal para ensaladas de quinoa, rúcula y aguacate.

Ingredientes

  • Zumo de un limón
  • 3 cucharadas de aceite de oliva extra virgen
  • Media cucharadita de pimienta negra molida
  • Un diente de ajo
  • Sal

Elaboración

Pelar y picar muy fino el diente de ajo. También se puede machacar. Exprimir el limón en un tazón pequeño, en el que también se incorporan el ajo picado o machacado, el aceite de oliva y la pimienta. Batir bien hasta que emulsione el aliño que se va a poner en la ensalada.