La campaña de la declaración de la renta se complica en su recta final en Álava. Hay asesorías que confiesan estar saturadas y desbordadas de trabajo, sin poder asumir más citas debido a la cantidad de contribuyentes que no son atendidos en las oficinas de la Hacienda foral.
Informa una profesional del sector, que prefiere mantener su anonimato, que desde el colegio de gestores de Álava, en nombre de todas las asesorías, han pedido a la Diputación que amplíe una semana el plazo de la Renta. De lo contrario, advierte de que hay contribuyentes que se van a quedar sin poder presentar su declaración para el 25 de junio que concluye el plazo.
En cambio, la Diputación niega haber recibido una solicitud formal de las asesorías, solo un mail de una asesoría particular y que por ahora no tiene previsto ampliar el plazo de la campaña. Asegura, además, que Hacienda está dando más cobertura tanto de forma presencial como online. Sí reconoce que este año está habiendo más trabajo a consecuencia de la revisión fiscal que conlleva supuestos más complejos que son derivados a las gestorías.
Venta de pisos
Para la profesional que denuncia la situación, la raíz del problema está en la decisión de Hacienda de excluir de la atención presencial en las oficinas forales determinados tipos de declaración; por ejemplo, casos de venta de pisos heredados, separaciones matrimoniales... Dice que este año ya no confecciona algunos tipos de declaraciones que hasta ahora sí elabora y, una decisión poco publicitada.
Se refiere a que la información aparece en letra pequeñas en el folleto que al principio de la campaña envía la Diputación a los domicilios, pero la gente no la lee, no lo sabe y, por eso, los contribuyentes siguen pidiendo cita en las oficinas forales y cuando les dicen que no le confeccionan la Renta vienen "mosqueados" a la aseroría porque "entienden que es un servicio público que debe prestar Hacienda en lugar de derivarles a una consultoría que les cobra entre 100-150 euros por la declaración", explica.
Trabajo extra
“Estamos completamente desbordados, ya no cogemos nuevas citas en la oficina porque no vamos a llegar a tiempo, no damos abasto prácticamente el 90% de las asesorías de Vitoria. Las declaraciones que no hacen en Hacienda las tenemos que hacer las asesorías y es imposible en el mismo plazo; no podemos asumir todo ese trabajo extra”, indicas. Apunta también al descontento de la población.
Asimismo, recuerda esta profesional del sector que la Diputación ya amplió el plazo el año pasado hasta el 4 de julio por un problema interno, "Contrataron menos personal y la gente se quejó cuando dejaron de dar citas".