Paolo Galbiati tiene muy claro quiénes son sus jugadores elegidos para este momento decisivo de la temporada. En los últimos partidos de la fase regular ya deslizó lo que podía ocurrir en los play off al dejar fuera a Howard o no contar tanto con Tadas pese a volver de lesión.
Dicho y hecho, el técnico italiano optó en el primer encuentro de la serie de cuartos ante el Joventut por priorizar la forma actual más que el nombre o veteranía de los jugadores. De ese modo, jugadores como Diakite, Omoruyi, Kurucs o Edwards contaron con más oportunidades que otros, como puede ser el caso del propio Tadas.
El juego interior y el arreón de energía en el último cuarto fueron decisivos para lograr el primer punto ante el conjunto catalán. Los jugadores ya mencionados monopolizaron la mayoría de minutos en esa demarcación y dejaron fuera a otros como Tadas o Frisch.
Galbiati ya ha encontrado una fórmula en la pintura para estos play off que le permite al equipo elevar su nivel físico y ritmo competitivo a medida que pasan los minutos en el choque.
Diakite y Omoruyi, los líderes
Tanto Diakite como Omoruyi se han convertido en dos jugadores indispensables dentro del esquema de Paolo Galbiati. Ante la Penya fueron los dos jugadores con mejor valoración y volvieron a liderar al Baskonia tanto bajo la canasta propia como atacando el aro rival.
En el caso del internacional guineano, no solo aporta presencia cerca del aro, sino que también se ha consolidado como un interior muy fiable para proteger el rebote y castigar en transición. Junto a él, Omoruyi ha firmado actuaciones de nivel que le han llevado a proclamarse como una de las grandes revelaciones de la temporada. Su mate ante el Joventut ya es historia de este Baskonia.
El jugador nigeriano con pasaporte canadiense encaja perfectamente en la idea que persigue Galbiati: energía, movilidad y máxima intensidad en cada posesión. Además, su polivalencia hace de él que sea un jugador al que el técnico italiano puede sacar provecho en casi cada acción o tramo del partido.
Edwards sigue progresando
Después de varios meses buscando un cinco como el comer, el Baskonia logró la contratación, pasada la mitad de la temporada, de Jesse Edwards. El pívot neerlandés, procedente del baloncesto australiano, llegó a Vitoria para cubrir principalmente la baja de Diop.
Pese a un inicio con dudas, en el que su rendimiento no fue tan bueno o inmediato como el de Omoruyi o Radzevicius, poco a poco también ha ido sumando minutos y aportando cada vez más para la causa de Galbiati.
Sin ser una pieza imprescindible dentro de la rotación, Edwards aporta movilidad y altura en el juego interior del Baskonia. Su presencia permite a Galbiati introducir variantes tácticas y disponer de una referencia más clásica cuando el partido así lo requiere.
Frisch y Tadas, sin minutos
El buen momento que viven los Omoruyi, Diakite o Kurucs ha relegado a otros jugadores de la plantilla a un ostracismo al que, por ejemplo, Tadas no estaba acostumbrado.
Desde su lesión, el capitán del equipo ha pasado de ser pieza clave a no disputar ni un minuto, como el pasado miércoles. Aunque sigue siendo un jugador importante dentro del vestuario por su experiencia y liderazgo, la elevada competencia entre los interiores le ha llevado a disminuir su presencia.
Mismo caso ocurre con Frisch, aunque el contexto con él es diferente. El francés es aún un diamante por pulir y, pese a que no cuenta con muchas oportunidades, podría ser importante en futuros años. A sus 24 años ya ha dejado algunas pinceladas del jugador que puede llegar a ser en el Baskonia.