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¿Conoces el pan de tapioca? Un alimento apto para celíacos al que nadie puede resistirse

La harina de tapioca viene de la planta conocida como yuca o mandioca y se extrae de sus tubérculos alargados que se forman en la raíz

¿Conoces el pan de tapioca? Un alimento apto para celíacos al que nadie puede resistirseFreepik

Aunque cada vez tienen más opciones, las personas intolerantes al gluten suelen tener problemas para encontrar productos que se adapten a sus necesidades dietéticas. Por este motivo, suelen buscar ingredientes que les hagan más llevadero encontrar alternativas que den variedad.

Una de esas alternativas que van adquiriendo una mayor presencia es la tapioca, una harina que se extrae de la yuca, también llamada mandioca. Este tubérculo es muy utilizado en la cocina latinoamericana, especialmente en Brasil, Colombia y Venezuela. Su harina es rica en almidones naturales, lo que permite dar estructura y consistencia a los panes y tortillas sin necesidad de utilizar la habitual harina de trigo.

Más allá de lo que pueda tener de moda y de novedad entre los que no sean celíacos, el pan elaborado con tapioca es un alimento muy versátil, resulta razonablemente sencillo de preparar en casa y ofrece un gran aporte energético. Además, es ideal para tomarlo en el desayuno y en las meriendas, complementado con mermelada, queso, fruta o embutidos, algo que le da a este alimento básico una gran versatilidad.

Un tubérculo de yuca con un cuenco de harina de tapioca.

Beneficios de la tapioca

El pan de tapioca es naturalmente bajo en grasas y muy saciante, lo que lo convierte en una opción perfecta para quienes buscan cuidar su alimentación sin dejar de disfrutar de un pan recién hecho y lleno de sabor.

La tapioca es perfecta para hacer alimentos sin gluten, ya que el tubérculo de la yuca de donde se extrae no cuenta con este nutriente. Además, se puede mezclar con otros tipos de harina que no lo contengan, como los que se consiguen tras moler el trigo sarraceno, la avena, el maíz o el arroz. Aquellos cocineros a los que les guste experimentar y toleren el gluten también pueden probar con otras harinas y disfrutar de los sorprendentes resultados.

Pan de tapioca básico

Ingredientes

  • 2 tazas de harina de avena
  • Una taza de harina de tapioca
  • Una taza de agua
  • Una cucharadita de polvo para hornear
  • Sal
  • 45 gr de mantequilla

Elaboración

En un bol se mezclan la harina de tapioca, el polvo para hornear y la harina de avena hasta obtener una mezcla uniforme de aspecto arenoso. Una vez conseguido, añadir el agua caliente y la sal, amasándolo todo hasta conseguir una masa uniforme y lisa. En este punto se integra la mantequilla que se ha derretido en el microondas a poca potencia o al baño maría. Se trata de obtener una masa aún más homogénea y suave. Terminado el amasado, dejar que la masa repose alrededor de media hora, tapada con un paño en un espacio cálido.

Pasado este tiempo, volver a amasar unos 5 o 10 minutos y hacer porciones que quepan en la palma de la mano y formar bolas con ellas mientras el horno se precalienta a 200 °C. Las bolas se ponen en una bandeja de horno cubierta en su base con papel sulfurizado. Cuando todas estén listas, se mete la bandeja al horno y se dejan durante unos 25 minutos o hasta que su corteza esté ligeramente dorada. Entonces, sacar, dejar templar y a la mesa.

Pan de tapioca esponjoso

Esta versión es algo más elaborada pero igual de sencilla. Se logra una interesante textura crujiente en el exterior y esponjosa por dentro, muy agradable de morder.

Un tradicional pan de queso brasileño elaborado con tapioca.

Ingredientes

  • 2 tazas de harina de tapioca
  • Media taza de leche
  • Un cuarto de taza de aceite de oliva
  • 2 huevos
  • Media taza de queso rallado
  • Sal

Elaboración

Mientras se precalienta el horno a 180 °C, en un tazón se mezcla la harina de tapioca con la sal, se añade la leche caliente y el aceite, y se mezcla todo hasta lograr una masa suave. A continuación, se incorporan los huevos y el queso rallado, mezclando y batiendo hasta ligar todo bien y conseguir una mezcla suave y uniforme. Después, se divide la masa en porciones, que se pueden hacer en bolas o poner en moldes para darles diferentes formas. Se ponen en una bandeja de horno y se cocinan durante 25 minutos o hasta que queden dorados por fuera. Se sirven entre caliente y templados, rellenos de lo que más apetezca, tanto dulce como salado.

Una de las principales ventajas de esta receta es que puede prepararse en versiones adaptadas a sus necesidades dietéticas, cambiando la leche normal por otra desnatada o sustituyendo ingredientes como la leche entera por leche vegetal, o el aceite común por aceite de girasol o de coco. De esta forma, además de que las personas celíacas puedan disfrutarla, también lo hagan quienes busquen recetas más ligeras o tengan problemas por intolerancia a los lácteos.