Rubén Duarte podría volver al fútbol español dos años después de cerrar una etapa de peso en el Deportivo Alavés. El defensa almeriense, hoy en Pumas de México, vuelve a aparecer en el radar de LALIGA en un momento especialmente simbólico: con el Málaga recién ascendido a Primera División y con el Almería, club de su ciudad natal, obligado a reconstruirse para intentar de nuevo el salto a la élite.
En Mendizorroza, Duarte dejó la huella de los futbolistas fiables. Llegó al Glorioso en 2017, vivió permanencias, descenso, ascenso y consolidación, y terminó convertido en uno de los nombres reconocibles del vestuario babazorro. Su salida a suelo mexicano en 2024 abrió una nueva etapa competitiva y económica en Pumas, donde aún mantiene contrato, aunque el mercado vuelve a acercarle a España.
El Málaga representa la vía de Primera. Tras consumar su regreso a la máxima categoría, los boquerenes necesitan experiencia, oficio defensivo y futbolistas capaces de asumir el ritmo de una temporada de supervivencia. Y el almeriense encaja por perfil: lateral izquierdo de largo recorrido, adaptable al eje de la zaga y con más de 200 partidos oficiales en el Alavés.
El Almería, en cambio, apela a algo más sentimental. Duarte nunca ha ocultado que jugar en el equipo de su tierra es una cuenta pendiente y, tras quedarse sin ascenso, el club indálico busca músculo competitivo para regresar cuanto antes a la máxima categoría. Sería una apuesta no solo deportiva, sino también a nivel de vestuario.
Ahora bien, tanto los boquerones como los indálicos tendrán que abrir la cartera para llevarse al almeriense. Aparte de que Pumas querrá recuperar parte de los cuatro millones que pagó por él al Alavés, la ficha de Duarte en México no es baladí. Ese fue uno de los motivos de peso para dejar un club donde estaba viviendo su mejor momento como futbolista.