Con motivo del Día de las Personas Refugiadas, que se celebra cada 20 de junio, Cruz Roja organizó ayer por la mañana la actividad World Café. Se trata de una metodología participativa que crea un espacio cercano, dinámico y distendido para el diálogo. A través de diferentes mesas de conversación, las personas participantes pudieron compartir experiencias, opiniones y reflexiones en un ambiente de confianza, con el foco puesto en sus historias, sus procesos y las dificultades que han afrontado, desde una perspectiva humana y accesible.
Una de las personas que hace posible esta labor es Ana Guerrero, coordinadora provincial del Programa de Refugiados y Solicitantes de Asilo de Álava en Cruz Roja. Su función es, tal y como describe el propio cargo, “coordinar al equipo que se dedica a hacer acompañamientos con las personas que nos vienen dentro del programa”. Estas personas llegan asignadas a través del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones y, desde su llegada, reciben un acompañamiento orientado a que adquieran autonomía suficiente para insertarse de forma adecuada en la localidad en la que residen.
Actividades culturales y sociales
En Vitoria-Gasteiz, el programa incluye actividades culturales y de aprendizaje del idioma para que, en el momento de incorporarse a la vida laboral, la lengua no suponga un obstáculo. “Es una labor muy bonita y gratificante porque hay un índice elevado de personas que acaban insertándose a nivel laboral”, asegura Guerrero.
Al ser preguntada sobre las primeras necesidades de quienes llegan a la ciudad, la coordinadora es clara: “Lo primero que necesitan es escucha, comprensión y saber que aquí van a estar ayudados, que tienen una seguridad, que se va a trabajar con ellos unos objetivos para que sean autónomos, y lo que es una ayuda moral: saber que se les respeta, que se les ayuda, que van a ir encaminados”.
Sobre la jornada celebrada ayer, Guerrero subrayó que los participantes “se lo han pasado fenomenal y han compartido experiencias dinamizadas con los técnicos del programa”. Fue un encuentro en el que afloraron sentimientos y vivencias, y del que, a juicio de la coordinadora, “seguro que van a salir grandes amistades tanto de las personas locales como de las personas que vienen”.
Cruz Roja trabaja en el Sistema de Acogida financiado por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, con 249 plazas en Euskadi, de las cuales 78 corresponden a Álava. El programa ofrece alojamiento y manutención junto con un acompañamiento integral que incluye apoyo jurídico en la tramitación de la solicitud de protección, atención psicológica, aprendizaje del idioma y orientación social.
Cruz Roja trabaja en el Sistema de Acogida con un total de 249 plazas en Euskadi, de las cuales 78 corresponden a Álava
Para las personas de habla no hispana, se prevé además un servicio de traducción e interpretación. Este enfoque permite atender situaciones de especial vulnerabilidad y facilitar el acceso a recursos complementarios en ámbitos como la educación, el empleo o la inclusión social. Una vez que las personas adquieren las habilidades y herramientas necesarias, se inicia un itinerario de inserción orientado a su plena autonomía.
El proceso de inclusión no concluye con la salida de los recursos de acogida. En este sentido, 2025 marca la puesta en marcha de la Fase de Autonomía en Euskadi, impulsada por el Gobierno Vasco, en cuyo primer año de funcionamiento Cruz Roja ha acompañado a 39 personas.
Esta etapa, dirigida a quienes ya cuentan con protección reconocida, supone un paso clave hacia la vida independiente, especialmente a través del acceso a vivienda en el mercado libre. El acompañamiento se mantiene de forma individualizada, reforzando aspectos como el acceso al empleo, el aprendizaje del idioma, la gestión económica y el bienestar emocional. Equipos profesionales de los ámbitos social, psicológico y jurídico, junto con especialistas en formación lingüística y orientación laboral, trabajan de manera coordinada con la participación del voluntariado en actividades de apoyo cotidiano e integración en la comunidad.