El Azkena Rock Festival (ARF) ya está aquí. Mendizabala ha vuelto a abrir sus puertas para inaugurar tres días de absoluta comunión guitarrera en su edición de 2026. Lo que se ha vivido en esta primera jornada de jueves ha sido el reflejo exacto de un festival que va mucho más allá de lo estrictamente musical: es una reunión de familias rockeras, un punto de encuentro intergeneracional y, sobre todo, una explosión de actitud.
Desde primera hora de la tarde, las calles de la capital alavesa empezaron a teñirse del negro de las camisetas de bandas míticas pero también con mucho color y avalorios en peregrinación a Mendizabala. El pistoletazo de salida oficial a la jornada cedió pronto el testigo a los altavoces en pleno corazón de la ciudad.
La Plaza de la Virgen Blanca se transformó en un hervidero de fieles gracias al Osteguna Rock Vital Fest, que congregó a cientos de personas con los directos gratuitos. Una auténtica fiesta.
Mientras tanto, en Mendizabala el pulso no se quedaba atrás. Una hora antes de la apertura oficial de las puertas, el ambiente y los corrillos ya evidenciaban las ganas acumuladas de esta edición.
Una vez dentro, el ambiente general fue in crescendo, combinando los reencuentros y los primeros brindis al sol con el desembarco de los directos en los escenarios principales en un estreno impecable que se alargó hasta altas horas de la madrugada.
En Noticias de Álava hemos desplegado a nuestros fotógrafos para que no te pierdas ni un solo detalle de lo acontecido en esta jornada inaugural.