Unai Ropero se encuentra desilusionado. Sabe desde hace unos días que su futuro más cercano no pasa precisamente por el Deportivo Alavés. Pese a tener contrato hasta 2028 con el club de su vida y tras una campaña como cedido en el Hércules, asume que tendrá que hacer de nuevo las maletas y tal vez para no retornar a corto plazo. 

Y es que conoce las intenciones que Sergio Fernández tiene acerca de su posible presencia en el primer equipo de cara a la siguiente campaña. Ni los seis goles anotados con el cuadro alicantino ni los 33 encuentros jugados con la entidad del Rico Pérez le van a dar la posibilidad tan siquiera de hacer la pretemporada a las órdenes de Quique Sánchez Flores.

El delantero de Adurza pensaba hace unas semanas que se había ganado, al menos, ese derecho con su rendimiento este pasado ejercicio, pero no parece que los planes del club sean esos precisamente. El joven atacante se tomaba la opción de trabajar las primeras semanas a las órdenes del preparador madrileño como una oportunidad para tratar de convencerle y en su defecto para poder ponerse en una situación más ventajosa en el mercado.

Una compleja disyuntiva

A sus 24 años, Ropero está en la compleja tesitura de rescindir el contrato que le vincula con el equipo de su ciudad o de aceptar otra cesión, aunque esta opción tampoco está definida a día de hoy, dadas las circunstancias que la temporada que viene se van a dar con la regla de los seis cedidos por club. Y es que el excedente de futbolistas que tiene el Deportivo Alavés le obligan a medir muy bien las decisiones a tomar en ese sentido.  

El futbolista de Adurza tiene contrato con el 'Glorioso' hasta 2028 y ahora debe plantearse si volver a ser cedido por tercer curso seguido o, por el contrario, rescindir el mismo para afrontar nuevos retos lejos de Vitoria

Ahí es donde surge la posibilidad del NKIstra para algunos futbolistas albiazules que tienen bastante complicado formar parte de la primera plantilla el año próximo. Siendo propiedad la estructura croata del club del Paseo de Cervantes, es más accesible traspasar jugadores sin utilizar la fórmula de la cesión y luego volver a ficharlos si realmente progresan y convencen. Pero en el caso de Ropero no parece que de entrada le atraiga en exceso esa vía.  

El equipo vitoriano se lo ha puesto encima de la mesa también, aunque él no tiene claro actualmente que esa sea la mejor fórmula para seguir evolucionando. Con ese planteamiento, no es descartable que el actual contrato que le une dos campañas más al Deportivo Alavés se pueda cortar antes de tiempo. Aunque eso conlleve una penalización económica por parte de la entidad, dados los emolumentos que Ropero tiene firmados y que allá donde vaya es bastante improbable que puedan hacer frente a dicho salario. 

Ropero se dispone a golpear el balón en un partido con el filial del Alavés B Pilar Barco

Cartel en Segunda

Lo que es claro es que pretendientes no le van a faltar. Sus aspiraciones al menos pasan por asentarse en Segunda, tras lo mostrado este pasado ejercicio. Calidad técnica y gol tiene, al tiempo que su debe está en el apartado físico. Es consciente Ropero de que tiene margen de mejora en esa faceta y que a sus 24 años está a tiempo de progresar igualmente en ese terreno. 

El vitoriano ya conoce dicha categoría de su cesión hace un par de temporadas al Eldense pese a que no actuó más que en 18 partidos. El pasado verano, sin ir más lejos, el Tenerife lo quiso para su proyecto en Primera Federación, pero no se concretó su salida porque el Alavés se negó a incluir una opción de compra. Ahora un año después, la entidad albiazul no tiene en cuenta lo ofrecido por el futbolista en Alicante y ni tan siquiera le otorga la posibilidad de que haga la pretemporada con el primer equipo. 

La de Ropero es una situación que puede no ser la única con alguno de los futbolistas cedidos este ejercicio recién terminado. Cierto que varios de ellos no han tenido protagonismo en sus equipos, pero dichos casos obligan en cualquier caso a la dirección deportiva albiazul a hilar fino con muchas de las circunstancias que rodean esos contratos.