El Pleno del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz ha manifestado su apoyo a la implantación del impuesto sobre estancias turísticas como herramienta de "corresponsabilidad, sostenibilidad y fortalecimiento de la calidad del destino turístico", y ha constatado que el Ayuntamiento ya está desarrollando los trabajos preparatorios necesarios para su futura aplicación.
PSE, PNV y Elkarrekin Vitoria han aprobado una enmienda transaccional a una propuesta original de la coalición morada, que ha contado también con la abstención de EH Bildu y la negativa del PP en el pleno municipal celebrado este viernes.
El Pleno del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz ha acordado continuar impulsando, una vez aprobado definitivamente el marco normativo foral, la elaboración y tramitación de la ordenanza fiscal correspondiente, así como las actuaciones técnicas, administrativas y tecnológicas precisas para "garantizar una implantación eficaz del impuesto, conforme a la legalidad vigente y en beneficio del interés general de la ciudad".
Asimismo, ha pactado ofrecer a la ciudadanía información de calidad, "en aras de una mayor pedagogía y sensibilización", sobre los beneficios que supone el impuesto a las estancias turísticas para la mejora de los servicios de la ciudad, así como realizar un ejercicio de transparencia respecto a los ingresos y sus objetivos y el retorno social efectivo de los mismos en la ciudad, de acuerdo con los principios generales de publicidad activa que recoge la Ley 2/2016, de 7 de abril, de Instituciones Locales de Euskadi.
SOSTENIBILIDAD
La portavoz de Elkarrekin Vitoria, Garbiñe Ruiz, ha valorado el acuerdo alcanzado, ya que "no hablando solamente de un impuesto, sino de planificación, sostenibilidad y corresponsabilidad". "La cuestión más importante no es la recaudación, sino para qué sirve esta herramienta", ha añadido para defender que "el turismo debe tener una huella positiva ahí donde se desarrolla".
"La riqueza que genera el turismo debe revertir también en la comunidad que lo hace posible y el crecimiento turístico debe de ser compatible con la calidad de vida de quienes viven en la ciudad", ha manifestado.
El concejal de Hacienda, Jon Armentia (PSE), ha defendido que la aplicación de un impuesto turístico "moderado no reduce la competitividad de un destino, ni hace caer el turismo, sino que mejora la inversión en calidad, sostenibilidad, patrimonio, cultura y servicios".
"Hablamos de corresponsabilidad, no de castigo. Al contrario, queremos seguir siendo una ciudad acogedora, atractiva y abierta al mundo, para seguir recibiendo visitantes, porque la industria del turismo es una actividad positiva para nuestra economía", ha señalado.
Por su lado, la concejala de Espacio Público y Barrios, Beatriz Artolazabal (PNV), ha informado que el Ayuntamiento ya está trabajando en "cómo aplicar este instrumento y con qué criterio", para lo que deberá desarrollar una nueva ordenanza, con el objetivo de que la ciudad "ponga en el centro de la vida las personas que viven en ella".
"Es un impuesto moderado, proporcionado, con un amplio catálogo de exenciones, que ofrece un margen razonable de adaptación y que va a aportar mayor autonomía municipal. Es un instrumento que nos va a permitir acompañar la actividad turística y no limitarla", ha comentado.
La concejala de EH Bildu Aitziber Salazar ha destacado que la tasa "no es un castigo al turismo, sino una herramienta que ayuda a poner en marcha un modelo turístico sostenible, ordenado, vinculado a la identidad local, al patrimonio, a la cultura y al comercio local", para reivindicar que la actividad turística "debe tener un retorno social".
"NO HAY MASIFICACIÓN"
Por contra, la concejala del PP Blanca Lacunza ha mostrado su "rechazo absoluto" hacia este impuesto, ya que Vitoria-Gasteiz "no padece la masificación turística" que tiene Donostia o Bilbao. En este sentido, ha argumentado que la entrada de turistas ha bajado un 3,3% en la capital alavesa, según los últimos datos del Eustat, mientras ha aumentado un 2,4% en Bilbao y un 4,8% en Donostia.
"No defienden los intereses ni de Vitoria, ni de Álava, y las consecuencias las van a pagar los vitorianos. El impuesto no es malo 'per se', pero no ahora mismo con los datos que tiene Vitoria. Están cometiendo un grave error", ha recriminado.