El Impuesto sobre Estancias Turísticas que Vitoria-Gasteiz aplicará a partir del 1 de enero de 2027 ha sido objeto de debate durante la Comisión de Promoción Económica, Empleo, Comercio y Turismo y Sociedades Públicas celebrada hoy. En ella, María Nanclares, responsable del área, ha asegurado que "este gobierno ha mantenido una postura de máxima prudencia esperando la resolución de las Juntas Generales. A partir de esa fecha pasamos de la expectativa a la acción para desplegar esta herramienta, y este impuesto debe ir acompañado de una serie de informes técnicos y jurídicos".

En este sentido, Nanclares ha agregado que tiene "muy claro" el modelo turístico que debe promover Vitoria-Gasteiz. "Este impuesto equilibra el bienestar de nuestros ciudadanos con los efectos que deja el turismo. No tenemos un problema de masificación, pero nos ayudará a prevenir los posibles daños colaterales", ha afirmado. El departamento de Hacienda es quien se encargará de la ordenanza. El servicio de turismo, por su parte, está en contacto directo con el sector y ayuda a Hacienda con los datos que sean necesarios. "El sector siempre puede participar en la elaboración de la ordenanza. La sostenibilidad y el fortalecimiento del sector son los objetivos que perseguimos, así como que el impacto del turismo sea positivo y asegurar que Vitoria siga siendo un referente de ciudad verde, comprometida y competitiva", ha argumentado.

Un "grave error"

Por su parte, el Partido Popular de Vitoria-Gasteiz ha denunciado hoy el "grave error" del impuesto turístico, que "hará perder competitividad a la ciudad". A juicio de Blanca Lacunza, es "contrario a la estrategia de turismo que tiene que seguir nuestra ciudad" y llega "en el peor momento, cuando los datos reflejan una pérdida de turistas y una evolución peor que la de las capitales cercanas". Por eso, ha dejado claro que el PP "no va a apoyar ninguna ordenanza para que se establezca este impuesto turístico".

Según ha recordado, en 2025 "el turismo descendió en Vitoria un 2,7%, y esta bajada de visitantes fue especialmente preocupante en meses clave como julio, agosto y septiembre, en los que los visitantes cayeron un 11,8% y las pernoctaciones también bajaron un 4,6%". Incluso en las fiestas de La Blanca, en los establecimientos hoteleros de Vitoria se contabilizaron 8.605 entradas y 18.964 pernoctaciones, un 6,3% y un 6,7% menos, respectivamente, que las registradas durante el mismo período del año anterior. Lacunza ha tomado como referencia los datos ofrecidos por Eustat correspondientes al mes de abril de este año, que reflejan que los visitantes bajaron un 3,3% y las pernoctaciones un 3% en Vitoria.

María Nanclares ha respondido a Blanca Lacunza con una "valoración positiva" del nuevo impuesto, ya que "garantiza que la recaudación sea íntegra para el municipio que lo genere". "Los visitantes disfrutan de nuestros servicios y es de justicia social que contribuyan a su mantenimiento. Negarse a esta herramienta es una irresponsabilidad que nos condena a que los gastos de los turistas los paguen los ciudadanos de su bolsillo", ha replicado.

Garbiñe Ruiz, portavoz de Elkarrekin, ha declarado que la entrada de este impuesto "abre un nuevo debate en el municipio, porque creemos que este debate no debe limitarse a una cuestión administrativa, sino abordar qué modelo de turismo quiere consolidar Vitoria-Gasteiz". La formación ha deslizado que las viviendas turísticas deben ser objeto de análisis, al tiempo que ha valorado «positivamente» la actividad turística de Vitoria-Gasteiz en su conjunto, ya que "la ciudad no tiene masificación ni tensiones extremas, y tenemos margen para decidir qué podemos potenciar y qué impactos queremos evitar". No en vano, ha apuntado que "es importante recordar cómo hemos llegado hasta aquí y debemos reflexionar qué ciudad queremos construir con esta herramienta". Así, quiere que "el retorno del impuesto revierta en la mejora de la ciudad. Tenemos una oportunidad de decidir qué hacer con este impuesto".