“Es algo extraordinario; probablemente la gente solo vea un eclipse total en la vida”Jorge Muñoz
El próximo 12 de agosto, el cielo de Álava será el escenario ideal para disfrutar de uno de los fenómenos astronómicos más excepcionales que puede presenciar una persona: un eclipse total de Sol. La cita ha despertado una enorme expectación entre aficionados, científicos y curiosos, pero también preocupación por la posible llegada masiva de visitantes y la falta de espacios organizados para la observación.
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Desde la Sociedad Astronómica de Álavallevan meses preparando charlas, talleres y actividades divulgativas para explicar cómo vivir el eclipse con seguridad y disfrutar de una experiencia que califican de “única”. “Es tan extraordinario que, salvo que viajes por el mundo persiguiendo eclipses, probablemente solo vas a ver uno en tu vida”, resume Agustín Arrieta, presidente de la asociación.
Y los datos lo avalan. El último eclipse total visible desde toda Álava tuvo lugar en 1860. El último eclipse total visible en España fue en 1912 y el último gran eclipse total europeo ocurrió en 1999. Según explican desde la asociación, la media para que un eclipse total vuelva a repetirse sobre una misma zona ronda los 375 años.
El de este verano, además, tendrá una particularidad especial: formará parte de una “trilogía ibérica” de eclipses. España vivirá eclipses en 2026, 2027 y 2028, aunque solo el de este agosto será total sobre una franja que atravesará la península desde Galicia hasta el Mediterráneo.
Las fases del eclipse vistas en un ordenador.
El eclipse comenzará en Vitoria-Gasteiz a las 19.32 horas, momento conocido como C1, cuando la Luna empiece a cubrir el disco solar. La totalidad llegará a las 20.28 horas, el instante denominado C2, cuando el Sol quedará completamente oculto. Ese momento apenas durará alrededor de un minuto. Después llegará el C3, cuando reaparezca el primer rayo de luz solar, mientras que la última fase, C4, prácticamente no podrá observarse desde Álava porque el Sol ya estará ocultándose bajo el horizonte.
La Sociedad Astronómica de Álava lleva meses organizando actividades divulgativas relacionadas con el eclipse
Precisamente esa escasa altura del Sol será una de las principales dificultades para contemplar el eclipse. Durante la totalidad, el astro estará apenas a entre siete y ocho grados sobre el horizonte oeste, por lo que cualquier árbol, edificio o pequeña elevación podrá impedir la visión. Por eso, desde la asociación insisten en que no basta con buscar altura: hay que encontrar lugares completamente despejados hacia el oeste. “Lo importante es tener una vista limpia del horizonte. Cuanto más alto estés, mejor, porque eliminas edificios, árboles y obstáculos”, explica José Manuel Rico, uno de los miembros de la asociación.
Javier Marañón e Iñaki Hilera, miembros de la asociación, acumulan ya ocho eclipses observados en distintos puntos del planeta: Madagascar, Mongolia, China, Bolivia, Uruguay o las proximidades de París forman parte de sus recuerdos astronómicos. “El espectáculo es a simple vista. El descenso de la luz, el ambiente, el comportamiento de los animales, el frío… todo cambia”, explica Marañón, vicepresidente de la entidad.
La Sociedad Astronómica de Álava lleva más de un año organizando actividades divulgativas relacionadas con el eclipse
Durante la totalidad, la temperatura puede descender entre cinco y diez grados y el paisaje adquiere un tono crepuscular difícil de describir. “La atmósfera es mucho más importante que estar todo el rato mirando al Sol”, añade Hilera.
De hecho, desde la asociación recomiendan usar las gafas homologadas únicamente durante breves momentos y dedicar el resto del tiempo a observar el entorno. Las sombras deformadas, la oscuridad progresiva y la reacción del ambiente forman parte de la experiencia.
Uno de los momentos más esperados llegará justo antes y después de la totalidad, cuando puedan apreciarse fenómenos como las llamadas Perlas de Baily o el Anillo de Diamantes. Las Perlas de Baily se producen porque la superficie lunar no es perfectamente lisa: montañas y cráteres permiten el paso de pequeños haces de luz solar, creando puntos luminosos alrededor de la Luna. El Anillo de Diamantes, por su parte, es el último destello de luz solar antes de que el Sol desaparezca completamente. Ambos fenómenos duran apenas unos segundos y requieren protección ocular homologada. Desde la sociedad insisten que son instantes “muy críticos”, nunca se debe mirar directamente al Sol sin protección durante esas fases. Desde la sociedad añaden que si en algún momento se sufre daño ocular, tiene síntomas como visión borrosa, mancha oscura central o distorsión (incluso horas después de la exposición al Sol), hay que acudir a urgencias.
“Las gafas deben estar homologadas específicamente para eclipses solares y hay que revisarlas antes de utilizarlas”
La otra gran preocupación es la movilidad. El eclipse coincidirá además con las Perseidas, una de las lluvias de estrellas más populares del verano, lo que incrementará todavía más los desplazamientos. Desde la asociación temen escenas similares a las vividas durante el eclipse de 1999 en Francia, cuando autopistas y carreteras quedaron completamente colapsadas. “Puede haber muchísimo movimiento dependiendo de la meteorología. Si el tiempo es malo en la costa, mucha gente se desplazará hacia el interior”, advierte Rico.
Las previsiones hablan de millones de personas desplazándose para observar el fenómeno en España y los hoteles de muchas zonas llevan años registrando reservas. El miedo principal es que, sin espacios habilitados y organizados, muchas personas terminen parándose en arcenes o carreteras en el momento de la totalidad. “Si no se planifica con tiempo, puedes encontrarte a la hora del eclipse atrapado en una carretera”, alertan.
Medidas y recomendaciones
El Gobierno Vasco y la Sociedad Astronómica de Álava insisten en una serie de recomendaciones básicas para evitar daños oculares durante la observación durante el eclipse solar de 2026.
Las gafas deben estar homologadas específicamente para eclipses solares y revisarse antes de utilizarlas para comprobar que no tienen rayaduras ni desperfectos. Las gafas de sol convencionales no sirven en ningún caso.
Además, recomiendan mirar al Sol únicamente durante periodos muy breves y evitar completamente el uso de prismáticos o telescopios sin filtros solares certificados, ya que multiplican el riesgo de lesiones irreversibles en la retina.
Con los menores, las precauciones deben ser aún mayores. La asociación propone utilizar cajas estenopeicas (una sencilla caja con un pequeño agujero que proyecta la imagen del Sol) para que los niños puedan seguir el eclipse sin mirar directamente al astro.
También aconsejan llevar agua, protección frente al calor, ropa de abrigo ligera para el descenso térmico de la totalidad y acudir con antelación al lugar elegido para comprobar que la visión hacia el oeste está completamente despejada. Los miembros de la sociedad astronómica aconsejan, días antes del fenómeno, visitar varios puntos que cumplan los requisitos necesarios para disfrutar del eclipse y comprobar que el atardecer se ve bien. Así, en el mismo día, no llevarte sorpresas.
Charlas y actividades
La Sociedad Astronómica de Álava lleva meses organizando actividades divulgativas relacionadas con el eclipse. En colaboración con Ataria, la asociación ya ha celebrado varias conferencias y cursos de iniciación a la astronomía centrados en este fenómeno.
Entre las próximas actividades destacan un taller infantil sobre eclipses el 13 de junio, una nueva charla divulgativa el 27 de junio y un taller de fotografía de eclipses el 4 de julio. Además, se celebrarán conferencias en distintos puntos de Vitoria-Gasteiz y Álava, incluida una intervención del divulgador Javier Armentia el 9 de junio en el Palacio de Congresos Europa dentro de la Escuela de Ciudadanía. “La idea es divulgar al máximo para que la gente pueda disfrutarlo con seguridad”, explican desde la asociación.
La Sociedad Astronómica pide puntos oficiales de observación
La Sociedad Astronómica de Álava considera necesario que las instituciones habiliten puntos oficiales de observación para el eclipse total de Sol del próximo 12 de agosto con el objetivo de evitar colapsos y problemas de seguridad. Según explican sus miembros, ya han trasladado esta petición tanto al Gobierno Vasco como a la Ertzaintza: “Deberían recomendar lugares y proveer servicios para que la gente pueda acudir con seguridad”.
La asociación teme que la falta de planificación provoque escenas de tráfico caótico, con personas detenidas en arcenes o carreteras en pleno eclipse, especialmente si la meteorología obliga a desplazamientos de última hora hacia zonas con cielos despejados.
Entre los espacios que consideran adecuados citan lugares altos y amplios donde disponer de cierta elevación, amplitud y servicios básicos. No obstante, insisten en que cualquier organización debe prever agua, baños, asistencia sanitaria y accesos controlados.
“Hay provincias que ya han previsto espacios para decenas de miles de personas. Si aquí no se hace algo parecido, la movilidad puede ser enorme”, advierten. También subrayan la importancia de proteger las zonas agrícolas y evitar estacionamientos en fincas privadas.