Elewit, plataforma tecnológica de Redeia, y el centro de investigación de Tecnalia han probado con éxito un enlace de comunicaciones cuánticas por fibra óptica de alrededor de 50 kilómetros en un entorno industrial, entre dos subestaciones de la red eléctrica situadas entre los municipios de Itsaso (Gipuzkoa) y Vitoria, en Álava.
"El proyecto ha demostrado que la distancia del enlace y las condiciones del entorno no han afectado a los equipos de intercambio de cables cuánticas. También se ha validado la posibilidad de intercalar dispositivos pasivos (que no requieren de una fuente de energía externa) y se ha evaluado la sensibilidad del sistema al ruido electromagnético presente en entornos industriales", explican tras esta segunda prueba que se suma a una anterior desarrollada hace tres años y en la que ya establecieron un enlace de comunicaciones mediante fibra óptica de aproximadamente un kilómetro.
Más seguras
Elena de Benavides, Chief Innovation and Technology Officer de Elewit, precisa que “buscamos explotar todo el potencial de esta tecnología para proteger las redes eléctricas de ciberataques. Los experimentos realizados con la tecnología cuántica abren una vía hacia la visión de una infraestructura de comunicación aún más segura que proteja a la economía y a la sociedad de las amenazas cibernéticas”.
Por su parte, Alejandra Ruiz, directora de los experimentos QKD en Smart Grid en Tecnalia, resalta que “nuestro QKDLab portable es una pieza clave para realizar investigaciones experimentales en el campo orientadas a mejorar la protección de infraestructuras industriales y críticas, como los sistemas OT industriales, las redes inteligentes, las redes de comunicación entre infraestructuras y muchas más”.
Tecnologías QKD
La Distribución Cuántica de Claves (QKD) es una tecnología que permite compartir claves de cifrado de forma ultra segura usando las leyes de la física cuántica y la luz (fotones).
Su principal ventaja es que garantiza que las partes comparten una clave de cifrado común con la seguridad de que no ha sido interceptada por ningún tercero.
Así, en un momento en el que las redes eléctricas son cada vez más digitales e interconectadas, y crecen los riesgos de ciberataques, QKD se perfila como una herramienta para blindar comunicaciones críticas y avanzar hacia una ciberseguridad más robusta también frente a amenazas futuras.
Este laboratorio y las capacidades asociadas se han generado dentro de proyectos apoyados por los programas Elkartek y Azpitek del Gobierno Vasco y del Plan Complementario de Comunicación Cuántica, también financiado el Gobierno Vasco en el marco de los fondos europeos, Next Generation.