La legislatura acaba y el PP se ha quedado al margen de casi todos los acuerdos en el Ayuntamiento de Gasteiz.
Maider Etxebarria es alcaldesa gracias a los votos del PP, para evitar que gobernara EH Bildu.
Vale, facilitó que fuera alcaldesa, pero ese respaldo se acabó ahí.
También pongo en valor los acuerdos alcanzados con el gobierno municipal en materia de movilidad, transporte, vivienda y rehabilitación de casas y otros que están por llegar. El PP está en aquellos acuerdos que son buenos para Vitoria, pero la alcaldesa ha preferido elegir a EH Bildu como socio preferente, en tanto que ha votado a favor de tres presupuestos y dos ordenanzas fiscales.
No envidia la influencia de EH Bildu; al final, sus iniciativas salen adelante y las del PP no.
Tenemos un modelo totalmente distinto. Vitoria necesita un cambio y la ciudadanía, independientemente de las siglas políticas que prefiera, lo ve. La gente quiere algo distinto y el único partido que en estos momentos representa un cambio de modelo es el PP; el resto –PSE, PNV y EH Bildu–, representa exactamente lo mismo, su debate es ver quién va a agarrar la makila o el bastón de mando el año que viene, pero no hay ninguna diferencia sustancial en sus políticas.
Entonces, no envidia la influencia de EH Bildu.
Envidiaría su influencia si lo que se decide y acuerda fuera bueno para Vitoria pero, al final, esa influencia para lo único que ha servido es para que Vitoria sea más insegura, se acreciente el problema de la vivienda, un autónomo tenga más problemas para obtener un permiso para abrir un negocio y los barrios estén más deteriorados; en eso, no le envidio nada.
Casco Viejo
Ha mencionado acuerdos pendientes con el gobierno, entiendo que habla del PERI del Casco Viejo, ¿ya está cerrado?
Bueno, veremos qué respuesta da el gobierno a nuestras 14 alegaciones. Le planteamos al gobierno que tiene que elegir entre dos modelos: el de un Casco Medieval cerrado, hacia adentro y para unos pocos, como defiende EH Bildu, o un modelo abierto, dinámico y con vida, como defiende el PP, con medidas ambiciosas.
¿Qué medidas?
Medidas como eliminar la limitación de un hotel por manzana, impulsar viviendas en planta baja vinculadas a una actividad comercial, permitir diferentes usos en los locales comerciales para impulsar distintas actividades al mismo tiempo o abaratar la rehabilitación de viviendas para que sea más atractiva. Hay posibilidades de llegar a un acuerdo, pero todavía no hay nada cerrado.
Pero el acuerdo está encaminado.
Podría ser.
¿Para cuándo?
Espero que pronto.
Lo da por pactado.
No, no doy por pactado absolutamente nada.
¿También está dispuesto a apoyar al gobierno con la ordenanza del taxi?
Es evidente que Vitoria tiene un problema desde hace mucho tiempo de falta de taxis en la ciudad. Es muy complicado coger un taxi, sobre todo por las noches y los fines de semana, y es necesario dar una solución a este problema. El PP está en esa clave, quiere que mejore este servicio, pero contando también con el sector del taxi.
Impuestos
Fue muy crítico en su momento con la subida del recibo de la basura, ahora se avecina un aumento de la tasa del agua en 2027 y 2028.
Con el PP conseguimos que la tarifa del agua se congelara. Con EH Bildu, el recibo sube. Volvemos a ver que esta nueva subida de impuestos tiene la misma marca y el mismo sello: PSE-PNV y EH Bildu. Estos tres partidos que dicen que defienden a los trabajadores son los que desde que Maider Etxebarria es alcaldesa han subido los impuestos la friolera de 21 millones de euros. Primero, un 80% con el basurazo en 2025, que en 2026 vuelve a subir un 2,5%. Y la pregunta es ¿para qué? Porque uno paga impuestos para tener buenos servicios públicos.
En el caso del agua, argumenta el gobierno que Amvisa atraviesa un bache económico.
Sí, sí, pero aquí todo pasa por seguir subiendo impuestos a los de siempre, tocar el bolsillo a los ciudadanos, a las familias, autónomos, comerciantes y hosteleros y, precisamente, en un momento en el que la inseguridad está disparada, la limpieza de la ciudad deja mucho que desear y el mantenimiento urbano de los barrios es muy deficiente. Subiendo impuestos para tener peores servicios públicos, el que pierde es el ciudadano.
El PP aboga por bajar impuestos. ¿Usted se puede comprometer a bajarlos si es alcalde?
Yo me puedo comprometer a gestionar mejor los recursos públicos, a ver en qué se gasta el dinero porque no es posible que con 507 millones de euros, el presupuesto más alto de la historia de Vitoria, tengamos los servicios públicos que tenemos; hay que gestionar mejor y, por supuesto, que hay margen para poder bajar impuestos.
Ya, pero una cosa es estar en la oposición y otra gobernar. Los recursos no son ilimitados.
Los recursos no son ilimitados, naturalmente, pero vienen del bolsillo de los vitorianos, que piden que el dinero se gaste en las cuestiones importantes y las cuestiones importantes se están dejando atrás.
“Aún no he cerrado el acuerdo con el gobierno para aprobar el PERI del Casco Viejo, pero podría ser, espero que pronto”
Cuestiones importantes, ¿cuáles?
La inseguridad ciudadana, la falta de vivienda, la imposibilidad de que un autónomo pueda iniciar un negocio en esta ciudad y, por supuesto, la falta de mantenimiento de los barrios. Cuestiones básicas hasta hace unos años, cuando Vitoria era modélica por su limpieza y por el mantenimiento de sus calles y barrios; todo eso se ha desmoronado; entonces, pregunto: ¿dónde van los 507 millones que salen de sus impuestos?
Más policías
Especialmente crítico se muestra con la seguridad o inseguridad, pero es suficiente solo con más policías en las calles, ¿cuál es su receta?
Ésa es una de las recetas, pero hay que ir al diagnóstico. El PP es el único partido que ha puesto el acento en la necesidad de reforzar la seguridad, que se ha convertido en el principal problema de los vitorianos. Lo dice el último sociómetro municipal. Se cometen 54 delitos al día en Vitoria, tenemos problemas con la okupación ilegal en lonjas, fábricas, viviendas... ¿Medidas? ¿Hay que tener más efectivos?, Sí, más policías en la calle, en los barrios, ahí es donde los vitorianos queremos ver a la Policía.
Ya hay, se ha ampliado la plantilla.
Hay que frenar la okupación ilegal, por ejemplo las instalaciones de URSSA o Ega son un foco de delincuencia importante; necesitamos implementar controles los fines de semana en los lugares de ocio, incrementar los cacheos porque aumenta el decomiso de armas blancas y también modificar leyes que no dependen solo del Ayuntamiento.
Controles, cacheos... Son tareas que ya realiza la Policía, ¿no?
Entonces, el mensaje que mandamos a los vitorianos cuál es, que da igual lo que hagamos y quién gobierne, que la sensación y la situación de inseguridad va a seguir creciendo... Eso no puede ser. Ni quiero dar respuestas fáciles a problemas complejos ni tengo una varita mágica, pero sí una forma diferente de hacer las cosas, un modelo distinto, como dar directrices claras a la Policía para que pueda actuar y no tenga las manos atadas; darle recursos y herramientas para que se pueda enfrentar a los nuevos sistemas de delincuencia que hay en Vitoria; claro que se pueden hacer las cosas de otra forma.
A menudo, el discurso del PP suena alarmista, ¿cuánto hay de postureo y cuánto de realidad?
Me voy a las cifras. En seguridad, Vitoria sufre 54 delitos al día, la cifra histórica más alta; en vivienda, hay más de 18.000 demandantes, cifra que ha crecido más del 60% desde que Maider Etxebarria es alcaldesa; en comercio, se han cerrado 3.600 tiendas desde 2015. Oiga, esto es un diagnóstico de la realidad. Vitoria es para mí la mejor ciudad del mundo.
Malos gobernantes
Pues tal y como la pinta...
Tenemos la mejor ciudad del mundo y estoy convencido de que la mayoría de los vitorianos también lo piensa, con una calidad de vida impresionante, pero tenemos unos malos gobernantes que llevan mucho tiempo mirando hacia otro lado, negando la realidad y no queriendo enfrentarse a los problemas directamente. Por eso, insisto en que en 2027 solo hay dos opciones: el cambio que plantea el PP o la decadencia a la que nos llevan PSE, PNV y EH Bildu.
“Sí, más agentes en la calle, en los barrios, ahí es donde los vitorianos queremos ver a la Policía”
¿Piensa que ése es el termómetro de la calle?
Y es importante repetirlo, en la calle hay un diagnóstico generalizado de que Vitoria ha dado pasos atrás en materia de seguridad, mantenimiento, económica, social, ocio... y es una realidad. Esto no va de siglas ni de partidos ni de ideologías. Por eso, hago un llamamiento a todas esos vitoriano que ven esta realidad para que, independientemente de lo que voten habitualmente, se rebelen y apuesten por un cambio.
Dice que Vitoria es la mejor ciudad y, seguido, que todo va mal.
Los datos no son buenos y son responsabilidad de quienes nos llevan gobernando diez años, tanto en el Ayuntamiento como en otras instituciones.
Discurso catastrofista
Entonces, no ve catastrofista su discurso.
Si solo hay que salir a la calle y escuchar lo que dice la gente.
La gente también aprueba la calidad de vida de Vitoria, según el sociómetro municipal.
Sí, claro. Vitoria es una ciudad extraordinaria y la calidad de vida también, pero las cosas no están funcionando bien y, por eso, los principales problemas son seguridad, vivienda y limpieza, cuestiones básicas.
“La tasa turística no va a servir de nada en Vitoria, lo que necesitamos es que vengan más turistas”
El PP no es partidario de intervenir los precios del alquiler.
No. Las políticas de intervención que está haciendo la izquierda, también incluyo al PNV, no son la respuesta al problema de la vivienda porque lo que se necesita es más oferta y no se está construyendo. Cuando el PP llegó al gobierno en 1999 se encontró un problema similar y en tiempo récord impuso el desarrollo de la ciudad al este y oeste, con la edificación de Salburua y Zabalgana, y la lista de espera bajó.
Construir vivienda
Para eso se acaba de aprobar el Plan General, con margen para levantar 21.000 viviendas.
Sí, sí, pero ¿cuántas se han construido bajo el mandato del gobierno PSE-PNV los últimos diez años? La alcaldesa anunció hace ya dos años un convenio con el Gobierno Vasco para 960, de las que más de 400 aún no se van a poder construir porque el Ayuntamiento ni tan siquiera ha cedido el suelo todavía y hay otras 225 que acaban de conseguir licencia de obra después de un año. A este ritmo, la lista de espera va a seguir creciendo.
Y qué más.
Proteger al propietario; por eso, planteo eliminar el recargo del 50% en el recibo del IBI e incentivar a los propietarios para que puedan poner sus propiedades en alquiler.
Barra libre para fijar el precio.
La limitación de precios lo único que consigue es que los alquileres se disparen, si los propietarios no tiene seguridad y, además, les marcamos el precio, al final, o no alquilan o venden ese piso. Es lo que estamos viendo en Cataluña, en Barcelona en concreto y, al final, no hay oferta de pisos en alquiler.
Edificar en el sur
¿Si gobierna, abrirá el sur de Vitoria para edificar?
Si el actual Plan General tiene margen para construir todavía 21.000 viviendas, lo que hay que hacer es construir.
Ya, pero entretanto, no se construye de un día para otro.
Que se lo digan al gobierno PSE-PNV que en estos últimos diez años lo que ha hecho es que la lista de demandantes en Etxebide siga creciendo.
Pero está dispuesto a dejar construir en el sur.
–Hay otras parcelas.
Tasa turística
Tampoco es partidario de la tasa turística.
En Vitoria no es necesaria. Ojalá tuviéramos que plantearnos qué hacemos porque tenemos hordas y hordas de turistas que vienen cada fin de semana, cada verano y cada Semana Santa, lo que necesitamos es que vengan cada vez más turistas. No va a servir absolutamente de nada y, encima, va a poner más trabas a los establecimientos hosteleros que son los que van a tener que gestionar la tasa. Es decir, los gobernantes crean un problema y el marrón de gestionarlo se lo pasan a los establecimientos hoteleros; con nosotros que no cuenten para eso.
Imagine que es alcalde, ¿qué infraestructura o equipamiento le gustaría para Vitoria?
Lo primero que tendría que hacer cuando llegue al gobierno es poner orden en muchas cuestiones que ahora son un auténtico caos: seguridad, vivienda y abrir el Ayuntamiento para que deje de ser un búnker cuando alguien se acerca a pedir una licencia. Después ya vendrán proyectos que transformen la ciudad, pero lo indispensable es poner orden.