Los adolescentes de Álava ya no quieren ser ‘fashion victims’
Más de 200 estudiantes de ocho institutos ponen el colofón a 'Re-viste tu mente' con un desfile en el Europa de prendas reutilizadas. Cada año por persona se generan 16 kilos de residuo textil
Cada año por persona se generan 16 kilos de residuos textiles, como subraya la diputada de Sostenibilidad de Álava, Saray Zárate. Es la consecuencia de la llamada moda rápida, de usar y tirar, “porque muchas prendas se usan menos de 10 veces”. Pero este jueves, más de 200 estudiantes de ocho institutos del territorio demostraron que están aprendiendo a dejar de ser fashion victims, gracias a los talleres creativos con los que han conocido cómo a rediseñar la ropa usada para darla una segunda vida y ayudar así al planeta. Todos esos nuevos-viejos outfits los lucieron 17 de sus compañeros durante un desfile en el Palacio Europa que sirvió para poner el broche de oro a la campaña Re-viste tu mente, pionera en sostenibilidad ambiental e inclusión social en Álava.
Se enmarcaba en la quinta edición del programa Mucho más de lo que ves, impulsado por la Diputación, junto a Egibide y la asociación Har-Eman, y que este año ha dado un salto territorial, al abrirse a toda la ciudadanía, con acciones de calle y con estos talleres, que han puesto el foco en una de las fracciones de residuo que más crece en Europa: el textil.
El más votado
Unax Bermúdez, del IES Zaraobe, de Amurrio, fue el décimo de esos 17 estudiantes alaveses en recorrer la pasarela, y, sin embargo, se llevó el primer puesto, tras defender a la perfección su corsé vaquero, fruto de un trabajo en equipo, el de su grupo del segundo año de Ayuda a Personas en Situación de Dependencia, tras reutilizar prendas que no usaban, lo que hizo que se llevara una treintena de votos del público y, como premios, un diploma acreditativo con un kit de costura.
Y como “no hay sostenibilidad, sin inclusión”, tal y como incidió, por su parte, el diputado de Políticas Sociales, Gorka Urtaran, la campaña ha contado con personas con discapacidad intelectual que han sido los comunicadores ambientales de la misma.
“Hemos aprendido a disfrutar mucho y nos hemos sentido muy valorados”, destacó Noelia desde el escenario. Lo hizo acompañada de Sara, quien defendió el mensaje de que “se puede comprar menos cantidad pero más calidad”.
Al escenario también se subió Ane, de Koopera, que les enseñó en qué consiste el contenedor blanco para donar ropa, cómo se clasifica y se lleva a las cuatro tiendas que tienen en Vitoria. Y que esto “no va de comprar, sino de mirar distinto a lo que tenemos y sacarle partido”.
Una exposición callejera anima a los vitorianos a reutilizar la ropa
En práctica
Si bien, hay estudiantes que ya ponían en práctica este reciclaje de ropa. “Yo, la que no quiero, se la doy a mis primas pequeñas”, decía entre bambalinas Nuria Barreira, de Carmelitas-Sagrado Corazón, en el segundo año de Educación Infantil. Fue la que inauguró el desfile, con una camiseta con una rosa y una falda asimétrica de encaje negro. “Yo también la intento intercambiar con otros”, agregaba Katerina Zubizarreta, compañera de clase, que fue la segunda en salir, llevando un top con un corazón colgado con imperdibles.
Y lo mismo hace el ganador, ya que “se la doy a mi padre y él la lleva a una asociación para que la done”.
Desde el backstage, Asier Agramonte, que estudia primer curso de Educación Infantil en el IES Francisco de Vitoria, junto con Paula Ruano, confesaba que “tenía la costumbre de tirar la ropa”, pero ahora ambos se lo pensarán dos veces. La camiseta surfera de él con guiños a la Comunidad Valenciana y la bata escolar de ella eran buenos ejemplos de cómo reaprovecharla.
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