¿Hasta qué punto su Departamento recibe peticiones de los llamados “trabajadores pobres” para llegar a fin de mes? 

–Estamos hablando aquí de las Ayudas de Emergencia Social (AES) y también de las prestaciones económicas. Es una situación también reflejo de las sociedades en su conjunto, en la que también es importante destacar la importancia de acompasarlas con todo lo que tiene que ver con empleo o vivienda. Y en ese sentido, desde Políticas Sociales se ponen los medios y los recursos disponibles en función también de las realidades presupuestarias. La realidad es que nos indica que la pobreza tiene rostro de mujer: madres con hijos e hijas, y también madres solas, que requieren diferentes ayudas que pueden ser para cubrir necesidades vinculadas con alquiler, o personas que por diferentes razones, no cumplen con los requisitos para acceder a una RGI.

Entonces, el Ayuntamiento entra a paliar esa carencia, y también muy importante, en ese acompañamiento, como labor también preventiva. Se viene prestando un apoyo muy importante a nivel cuantitativo.

Te podría decir que el 2025 lo cerramos con un presupuesto destinado para cubrir esta serie de necesidades que giraron en torno a los 10 millones de euros. De ellos, en AES, fueron unos 6.820.000 euros, y en las prestaciones estrictamente municipales, que van para financiar cosas que se necesiten, como unas gafas, medicamentos, etc., alrededor de tres millones de euros. 

El 12 de enero se anunció que para el próximo invierno el antiguo centro de preescolar de Santa Isabel en Zaramaga tendría nuevas funciones, ¿cuáles? 

Tenemos previsto adecuarlo como un recurso para prevenir la exclusión social, residencial y social de nuestra ciudad. Tendrá recursos diversos con los que intentaremos dar respuesta a las situaciones de mujeres que se encuentran en esa situación de exclusión, y también estamos viendo si finalmente se configura como un recurso para la acogida nocturna, si presta un servicio también de atención diurna e intensiva o no.

El Aterpe y el CMAS ampliaron sus plazas, ¿se plantea hacerlo en algún otro recurso? 

– Ya nos gustaría poder ampliar servicios en los edificios municipales que tenemos, pero la propia realidad física de los inmuebles nos condiciona, pero no nos cerramos a esa búsqueda de alternativas, porque eso es una constante en el Departamento, basado en la implicación y creatividad de sus profesionales. 

Sobre el centro de refugiados de Arana, la alcaldesa explicó que algunas de las dependencias podrían ser utilizadas por el vecindario, por ejemplo, para bibliotecas o ludotecas. 

"El centro de refugiados de Arana es una cuestión que me preocupa ante la realidad social en nuestras ciudades y también con los recursos porque los públicos son limitados y la realidad es creciente en cuanto a demandas sociales"

–La poca información que manejo es la que obtengo por vosotros, por los medios. Este es un proyecto que viene de la Administración central. Nosotros hemos dejado meridianamente clara nuestra postura al respecto. Como responsable de Políticas Sociales, es una cuestión que me preocupa ante las dificultades que tenemos a día de hoy con la realidad social en nuestras ciudades y también con los recursos disponibles porque los públicos son limitados y la realidad es creciente en cuanto a demandas sociales que tenemos de la ciudadanía. 

Por último ¿cuál es su deseo a realizar en este 2026? 

–Por una parte, desarrollar o implementar los proyectos iniciados el pasado año. Me hace especial ilusión el avanzar en el Bizan de Judimendi. Por otra parte, también el que podamos seguir trabajando en la configuración de ese modelo de cuidados centrado en la persona y en esa escalada de los servicios sociales de cuidado iniciada con este proyecto piloto en Coronación, Landázuri y Arana. Un trabajo que nos permita avanzar en una estrategia de trabajo comunitario para favorecer que la persona pueda seguir desarrollando con autonomía su vida en su propio hogar. 

Y cuando hablamos del cuidado de las personas, incluyo también a las profesionales del Departamento, para cuidar al cuidador, con esa empatía, sensibilidad e implicación demostradas.

Un Departamento, por cierto, que es reconocido por otros municipios por sus políticas pioneras.

En ese sentido, también un deseo es que podamos seguir avanzando en la innovación social, buscando esas sinergias que nos permitan seguir construyendo una sociedad cada vez más equitativa, cohesionada y también más saludable, en el que las personas y las familias nos sigamos sintiendo orgullosas de esta ciudad.