El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha comparecido este miércoles desde Moncloa para hacer una valoración sobre el momento que atraviesa Oriente Medio y la Unión Europea tras el estallido de la guerra en Irán. Después de que este sábado Israel y Estados Unidos lanzaran ataques militares contra Irán y matasen al ayatolá Ali Jamenei, el presidente español ha entonado el 'No a la guerra' pidiendo el cese de las hostilidades en la que es la última gran escalada de violencia en el ámbito internacional.
Ante este contexto de incertidumbre e inestabilidad global, el presidente español se ha reafirmado en la negativa a que Estados Unidos utilice las bases militares de Rota y Morón alegando que se trata de una decisión "coherente", en línea con "el derecho internacional" y "los valores" de la Carta Magna de Naciones Unidades.
"No a la guerra"
A la espera de conocer si las amenazas del presidente estadounidense se acaban haciendo efectivas, el posicionamiento del Gobierno español recibió ayer una contundente respuesta por parte de Trump, quien apuntó a un "embargo" al Estado español y al cese de toda relación comercial.
Aunque Sánchez no ha aludido directamente a estas posibles represalias, ha defendido que, aunque hay voces que vean ingenua su apuesta "por la paz", "lo ingenuo es pensar que la solución" al conflicto en Oriente Medio pasa por "la violencia o hacer un seguidismo ciego y servil". "No es una (respuesta) ingenua, es coherente", ha proclamado, clarificando que la postura del Gobierno español es la misma que la defendida sobre la guerra en Ucrania y el asedio israelí en Gaza.
Rechazo al régimen en Irán
Tras insistir en que el Gobierno español condena y rechaza el régimen de los ayatolás, el presidente ha manifestado que la solución no debe pasar por el conflicto y ha recuperado el 'No a la guerra' que resonó en el Estado español en 2003 durante la guerra de Irak.
"No a la guerra", ha dicho, esgrimiendo que "estas cuatro palabras" resumen el posicionamiento del Gobierno español sobre el conflicto desatado entre EEUU, Israel e Irán.
"Estamos en contra de este desastre, estamos para buscar soluciones no para empeorar la vida de la gente", ha defendido el presidente español", quien ha afeado que se use "el humo de la guerra" de manera interesada y para ocultar "fracasos".
"Tenemos que exigir que paren antes de que sea demasiado tarde", ha manifestado, ya que "no se puede responder a una ilegalidad con otra". "Nadie está a favor de los ayatolás, la pregunta es si estamos del lado de la legalidad internacional y por tanto de la paz, como en la guerra de Irak que no supuso una solución real a los problemas que quería resolver", ha concluido.