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Cultivo en vertical con sello alavés

Hurban Hydroponics es el proyecto hortícola sostenible del que nacen diferentes brotes, como la mostaza o la remolacha

Cultivo en vertical con sello alavés

Dentro del semillero de empresas que el Ayuntamiento de Vitoria dispone en el polígono de Jundiz, concretamente en la calle Mendigorritxu número 138, existe un espacio ecológico y sostenible donde la agricultura vertical es el eje de todo.

Un proyecto alavés bautizado como Hurban Hydroponics, que echó a andar tras lo peor de la pandemia, en el 2020, y que se ha ido “cociendo a fuego lento”. Álvaro, ingeniero gasteiztarra, es uno de los fundadores de esta atípica huerta –con mayor peso en países como Estados Unidos– que trae “un cambio radical en la forma de cultivar”.

Tras llevar a cabo un prototipo en las estanterías de su cocina con luces led, ha podido ir desarrollando paulatinamente la idea junto a su hermano en uno de los pabellones del polígono gasteiztarra. 

Y es que, tal y como comparte con este diario, la agricultura ha sido desde bien txiki su gran pasión. “Me he pasado largos veranos con mis tíos en su huerta de Urbina (Álava) y la verdad es que disfrutaba mucho. Era feliz”, expone.

Álvaro, ingeniero gasteiztarra, en el pabellón de Jundiz donde tiene los cultivos

Pero ahora disfruta todavía más de la citada agricultura vertical, que tienes tras de sí “una tecnología impresionante". “Consiste en realizar cultivos de diferentes plantas en un ambiente controlado. Lo que podría ser un invernadero pero vigilando las condiciones ambientales, tanto la temperatura como la humedad y la aireación”, explica el responsable de esta técnica de cultivo.

Una pequeña granja que permite “un control más estable” y en la que se debe aplicar, como alternativa a la luz solar, al encontrarse en un espacio interior, una luz led específica para el cultivo hortícola. “Cada planta necesita un espectro lumínico diferente”, apostilla en este sentido.

Asimismo, al no depender de climas y estaciones, la producción está en marcha los 365 días del año. Sobre la capacidad de producción, serían en torno a 25 kilogramos de brotes a la semana en el espacio habilitado, ya que por el momento no ha expandido sus cultivos por los más de 200 metros del pabellón.

¿Qué cultivan actualmente?

Tras estudiar con esmero anteriormente el nicho donde pudiera haber un interesante mercado a nivel local, las producciones “sostenibles” se concentran en los microvegetales; cultivando pequeños y distintos brotes – “cuando se consigue esa primera hoja verdadera”– deforma periódica cada diez días, según manejan en su propio calendario.

Sin ir más lejos, siembran tres tipos de rábanos, “cada uno con sus matices, sabores y colores”; mostazas, blanca, verde y mizuna, esta última, de origen japonesa, “que a parte del propio sabor a mostaza, contiene un toque dulce”. Asimismo, también trabajan con remolacha, cilantro, guisante y girasol, que “sabe a pipas sin tostar, un sabor mucho más pronunciado”.

Uno de los brotes que cultivan

Como otro punto positivo de esta técnica del sector primario, recalca que con este tipo de agricultura lo que se logra es “retener todos los nutrientes y un sabor más concentrado, más intenso”. “Está demostrado que, por ejemplo, un microvegetal de brócoli tiene hasta cuarenta veces más propiedades que el brócoli final, que muchas veces no sabe a nada”, comenta en este sentido.

La venta en el mercado

 En los últimos tres meses los hermanos alaveses han comenzado a comercializar sus brotes en distintos restaurantes de Vitoria. En su gran mayoría, atendiendo a la demanda microvegetales que combinan rábanos, mostazas y remolachas. “En restauración los utilizan mucho, aunque no en grandes cantidades”, matiza. En este sentido, apostilla que principalmente están orientados a la gastronomía de alto standing; que a lo que aspiran de aquí a unos años.

Aunque su reto a futuro va más allá. Para este año “queremos empezar a trabajar otros cinco o seis brotes adicionales”; kale, berros, acelga roja, rúcula o borraja; entre otros. “En el sector restauración piden producto vivo”, sostiene. De hecho, la idea también a futuro es expandir la ventas a mercados de Álava, Bizkaia, Gipuzkoa y Navarra.