Toni Martínez se ha convertido en la gran referencia en la pelea por la salvación del Deportivo Alavés, en un momento dulce que incluso le sitúa en clave selección. El delantero murciano atraviesa el mejor tramo de su carrera, consolidado como la principal amenaza ofensiva de los albiazules y en plena racha goleadora. Su peso en el equipo, ya determinante, será todavía mayor tras la lesión de Lucas Boyé.

El ariete de 28 años firma su temporada más productiva a nivel goleador, con 15 goles entre La Liga y la Copa del Rey. Ha mejorado así sus cifras del Famalicão en la 2019–20 –en la que anotó 14 goles– y la campaña 2022–23 con el Oporto –en la que marcó 13 tantos–, confirmando una evolución que ahora ha alcanzado su punto álgido.

Si ya antes de la llegada de Quique Sánchez Flores el punta murciano había dado un paso adelante, duplicando sus números del curso anterior, con el técnico madrileño ha elevado aún más su rendimiento. 

En los siete partidos desde el cambio en el banquillo, suma 6 goles y 1 asistencia, con un promedio de participación directa en gol por encuentro. Más allá de las cifras, su implicación, trabajo sin balón y capacidad para sostener al equipo en momentos críticos lo han convertido en un pilar incuestionable.

Su impacto ha tenido reflejo directo en los resultados. En Balaídos, firmó dos goles y una asistencia para culminar una remontada histórica ante el Celta (3-4) que puede terminar por suponer una salvación. Más recientemente, su doblete frente al Mallorca en Mendizorroza (2-1) volvió a traducirse en tres puntos vitales ante un rival directo. Apariciones decisivas que explican el crecimiento competitivo del conjunto babazorro en el tramo más exigente del calendario.

Un nuevo escenario

La dupla formada por Toni Martínez y Lucas Boyé ha sido uno de los argumentos ofensivos más fiables del equipo. Independientemente del sistema –del 4-4-2 de Eduardo Coudet al actual 5-3-2 de Quique–, ambos han sostenido gran parte de la producción goleadora del equipo: 22 tantos entre los dos en La Liga, más de la mitad de los 38 goles a favor del Alavés.

Toni celebra el primer gol del encuentro ante Osasuna (2-2). Pilar Barco

Sin embargo, el tramo final obligará a reinventarse, ya que la lesión de Boyé deja a Toni como principal foco ofensivo. Su primer examen sin el argentino será ante el Athletic Club en Mendizorroza, un rival que ha mostrado más fragilidad defensiva que en temporadas anteriores. Un contexto propicio para un delantero que ha demostrado ser especialmente letal cuando detecta debilidades.

Todo apunta a que su acompañante en el tándem de ataque será Ibrahim Diabate, como ya ocurrió ante Real Sociedad y Osasuna, en aquellas ocasiones debido a las molestias arrastradas por Lucas Boyé dada su fascitis plantar.

El costamarfileño deberá dar un paso adelante para cubrir la ausencia del argentino, aportando no solo su habitual trabajo y juego de espaldas, sino también una mayor presencia goleadora, como ya mostró en su etapa en Suecia, donde logró ser un killer muy reputado.

Ecos de Selección

Con el Mundial a la vuelta de la esquina, el nombre de Toni Martínez empieza a colarse en el debate de la Selección Española. Para Luis de la Fuente, nueves atípicos como Mikel Oyarzabal –que apunta a ser titular– o Ferran Torres son imprescindibles, pero el perfil de delantero más físico y de referencia sigue abierto. Como ya fueron Fernando Llorente o Joselu Mato en su momento, ese rol también aspira a ser importante este verano.

La caída de rendimiento en las últimas jornadas de Borja Iglesias y la lesión de Samu Aghehowa han dejado un hueco que varios candidatos aspiran a ocupar. Entre ellos aparecen nombres como Gorka Guruzeta, Carlos Espí… y el propio Toni Martínez, cuyo perfil encaja con lo que busca el seleccionador: un delantero combativo, dominante en el juego aéreo –líder de La Liga con 149 duelos aéreos ganados– y con capacidad para fijar centrales.

En este escenario, el destino del Alavés para lo que queda de temporada pasa inevitablemente por el acierto de Toni Martínez. Si logra mantener su gran momento de forma en las jornadas restantes, la permanencia de los babazorros estará mucho más cerca.